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Granizo y destrozos en la región Rosario y en el sudeste de Córdoba
La tormenta que el Servicio Meteorológico Nacional (SMN) había anticipado con alerta amarilla se descargó este martes sobre Rosario, el sur de Santa Fe y el sudeste de Córdoba, con lluvias intensa...
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La tormenta que el Servicio Meteorológico Nacional (SMN) había anticipado con alerta amarilla se descargó este martes sobre Rosario, el sur de Santa Fe y el sudeste de Córdoba, con lluvias intensas en pocos minutos, caída de granizo, ráfagas de viento y una fuerte actividad eléctrica. El resultado fue un tendal de árboles y ramas caídas en la ciudad, calles cubiertas de hielo en el sur provincial y localidades cordobesas anegadas, con evacuados y clases suspendidas.
En Rosario, la Dirección General de Gestión de Riesgos y Protección Civil contabilizó 133 incidencias a lo largo de la jornada: 76 reclamos por árboles y ramas caídas, 35 por cables y columnas, 18 por anegamientos transitorios y 4 por hundimientos, derrumbes o voladuras. La estación del Centro de Operaciones de Emergencias Municipal (COEM) registró 20,5 milímetros de lluvia y ráfagas de 47 kilómetros por hora a las 13.40 y de 56 kilómetros por hora a las 18, esta última del sur-sudeste.
El episodio más visible ocurrió en Rioja y bulevar Oroño, donde un fresno de gran tamaño cayó sobre dos automóviles, levantó parte de las baldosas de la vereda y obligó a interrumpir el tránsito durante horas mientras las cuadrillas del COEM retiraban las ramas, con la precaución extra de los cables que quedaron entre el follaje. No hubo personas heridas, sólo daños materiales. "Detrás de cada respuesta hay personas que sostienen este servicio durante las 24 horas", destacó el titular del área, Gonzalo Ratner, quien subrayó el trabajo de monitoreo y recepción de reportes previo a la intervención en la calle.
El granizo fue el otro protagonista. Localidades del sur santafesino como Timbúes, Pueblo Andino, Lucio V. López, Salto Grande y Serodino reportaron fuertes pedradas durante la tarde, con imágenes de calles, patios y espacios verdes cubiertos de blanco que circularon en redes sociales. La preocupación de los vecinos pasó por eventuales daños en viviendas, vehículos y producciones agropecuarias, aunque hasta anoche no se había difundido un relevamiento oficial que precisara el alcance de las pérdidas.
Más al sur, en el sudeste cordobés, Corral de Bustos fue el punto más golpeado. Según los registros del técnico en Meteorología Rafael Di Marco, entre las 6.40 y las 16.30 cayeron 116 milímetros, con la mayor intensidad entre las 11.30 y las 13.20, cuando se acumularon 76 milímetros. El agua anegó calles, ingresó en viviendas y obligó a suspender las clases del turno tarde en algunos establecimientos. El relevamiento de la Subsecretaría de Recursos Hídricos de Santa Fe y reportes agropecuarios elevaron el acumulado en Corral de Bustos-Ifflinger a 126,8 milímetros, el más alto de la jornada en las zonas productivas.
El municipio declaró el estado de emergencia y pidió a los vecinos que permanezcan en sus casas y eviten circular: transitar por calles anegadas expone a cables caídos o cajas de tensión sumergidas, y el oleaje de los vehículos empuja el agua hacia las viviendas y escuelas que todavía no se habían inundado. La intendencia informó que cuadrillas y funcionarios trabajaban en los sectores críticos, con evacuaciones en marcha, bombas de desagote colapsadas y desagües obstruidos por ramas, basura y granizo. El suministro eléctrico comenzó a restablecerse con el correr de las horas.
También en Córdoba, Justiniano Posse sufrió el embate del viento: la estación meteorológica local midió una ráfaga de 101,4 kilómetros por hora a las 15.24, que voló las chapas del techo del quincho del edificio Justiniano en pleno centro de la localidad, rompió vidrios y derribó árboles en plazas y veredas. Bomberos voluntarios y personal de Defensa Civil trabajaron para despejar los sectores de riesgo y no se reportaron personas heridas.
Otras localidades cordobesas reportaron tormentas intensas y granizo: en Embalse el tiempo cambió después de las 18, en Río Tercero se registró una repentina caída de piedra y en Oncativo las lluvias y el granizo llegaron con fuerza después de las 19.30. El SMN mantuvo para la provincia el nivel naranja en el centro y el oeste, y amarillo en el este, con avisos a muy corto plazo por tormentas severas en zonas como Marcos Juárez, Río Cuarto, Unión, Juárez Celman y Calamuchita.
El temporal también complicó la campaña agrícola. Las lluvias interrumpieron las labores de siembra de maíz y soja por el agua en los lotes y la intransitabilidad de los caminos rurales, en el marco de una primavera marcada por el fenómeno de El Niño, con lluvias por encima de lo normal en la región.
En Rosario, la Dirección General de Gestión de Riesgos y Protección Civil contabilizó 133 incidencias a lo largo de la jornada: 76 reclamos por árboles y ramas caídas, 35 por cables y columnas, 18 por anegamientos transitorios y 4 por hundimientos, derrumbes o voladuras. La estación del Centro de Operaciones de Emergencias Municipal (COEM) registró 20,5 milímetros de lluvia y ráfagas de 47 kilómetros por hora a las 13.40 y de 56 kilómetros por hora a las 18, esta última del sur-sudeste.
El episodio más visible ocurrió en Rioja y bulevar Oroño, donde un fresno de gran tamaño cayó sobre dos automóviles, levantó parte de las baldosas de la vereda y obligó a interrumpir el tránsito durante horas mientras las cuadrillas del COEM retiraban las ramas, con la precaución extra de los cables que quedaron entre el follaje. No hubo personas heridas, sólo daños materiales. "Detrás de cada respuesta hay personas que sostienen este servicio durante las 24 horas", destacó el titular del área, Gonzalo Ratner, quien subrayó el trabajo de monitoreo y recepción de reportes previo a la intervención en la calle.
El granizo fue el otro protagonista. Localidades del sur santafesino como Timbúes, Pueblo Andino, Lucio V. López, Salto Grande y Serodino reportaron fuertes pedradas durante la tarde, con imágenes de calles, patios y espacios verdes cubiertos de blanco que circularon en redes sociales. La preocupación de los vecinos pasó por eventuales daños en viviendas, vehículos y producciones agropecuarias, aunque hasta anoche no se había difundido un relevamiento oficial que precisara el alcance de las pérdidas.
Más al sur, en el sudeste cordobés, Corral de Bustos fue el punto más golpeado. Según los registros del técnico en Meteorología Rafael Di Marco, entre las 6.40 y las 16.30 cayeron 116 milímetros, con la mayor intensidad entre las 11.30 y las 13.20, cuando se acumularon 76 milímetros. El agua anegó calles, ingresó en viviendas y obligó a suspender las clases del turno tarde en algunos establecimientos. El relevamiento de la Subsecretaría de Recursos Hídricos de Santa Fe y reportes agropecuarios elevaron el acumulado en Corral de Bustos-Ifflinger a 126,8 milímetros, el más alto de la jornada en las zonas productivas.
El municipio declaró el estado de emergencia y pidió a los vecinos que permanezcan en sus casas y eviten circular: transitar por calles anegadas expone a cables caídos o cajas de tensión sumergidas, y el oleaje de los vehículos empuja el agua hacia las viviendas y escuelas que todavía no se habían inundado. La intendencia informó que cuadrillas y funcionarios trabajaban en los sectores críticos, con evacuaciones en marcha, bombas de desagote colapsadas y desagües obstruidos por ramas, basura y granizo. El suministro eléctrico comenzó a restablecerse con el correr de las horas.
También en Córdoba, Justiniano Posse sufrió el embate del viento: la estación meteorológica local midió una ráfaga de 101,4 kilómetros por hora a las 15.24, que voló las chapas del techo del quincho del edificio Justiniano en pleno centro de la localidad, rompió vidrios y derribó árboles en plazas y veredas. Bomberos voluntarios y personal de Defensa Civil trabajaron para despejar los sectores de riesgo y no se reportaron personas heridas.
Otras localidades cordobesas reportaron tormentas intensas y granizo: en Embalse el tiempo cambió después de las 18, en Río Tercero se registró una repentina caída de piedra y en Oncativo las lluvias y el granizo llegaron con fuerza después de las 19.30. El SMN mantuvo para la provincia el nivel naranja en el centro y el oeste, y amarillo en el este, con avisos a muy corto plazo por tormentas severas en zonas como Marcos Juárez, Río Cuarto, Unión, Juárez Celman y Calamuchita.
El temporal también complicó la campaña agrícola. Las lluvias interrumpieron las labores de siembra de maíz y soja por el agua en los lotes y la intransitabilidad de los caminos rurales, en el marco de una primavera marcada por el fenómeno de El Niño, con lluvias por encima de lo normal en la región.
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