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El fútbol peruano sumó un nuevo episodio viral. Después de la derrota de Cusco FC 1-0 ante Sport Boys, por la fecha 15 de la Liga 1, el entrenador español Javier Rabanal se levantó de su silla en plena conferencia de prensa y caminó hacia el periodista que le había hecho una pregunta, con la intención de increparlo. El video, difundido por la señal L1MAX, se multiplicó en X y se convirtió en uno de los clips más compartidos del fin de semana.

Todo empezó con una consulta del cronista cusqueño sobre el funcionamiento ofensivo del equipo: «Si buscamos al 9 y al 10 y no hacen nada, ¿cuál es el trabajo que hace usted en la semana?». La respuesta del DT fue filosa: «El trabajo mío es que usted vea el fútbol con los ojos abiertos. Usted ve el fútbol con los ojos cerrados. Sea respetuoso cuando hace las preguntas». Y enseguida lo invitó a los entrenamientos: «Vaya usted a Oropesa, las puertas están abiertas, yo no lo he visto nunca, no ha visto el trabajo del equipo. Habla usted desde la ignorancia».



Lejos de bajar el tono, la discusión escaló. Rabanal le pidió que no le levantara la voz, se puso de pie y fue hacia la ubicación del periodista: tuvieron que contenerlo los oficiales de prensa de la Liga 1, integrantes del club y otros asistentes para evitar que la cosa pasara a mayores. Antes de abandonar la sala, los micrófonos captaron el insulto: «Ignorante de mierda». Del otro lado llegó la réplica: «Usted será el ignorante».

El comunicador, identificado como Iván Escalante, salió después a reclamar una rectificación pública: en una entrevista con El Amague Perú pidió que el entrenador le ofrezca disculpas por lo que le dijo. En tanto, el nombre del DT quedó asociado al papelón y su frase «vaya a Oropesa a ver el trabajo» ya circula como meme entre los hinchas peruanos.



Rabanal, exentrenador de Universitario de Deportes y de Independiente del Valle de Ecuador, entrena al plantel cusqueño en el complejo de Oropesa, y esa fue justamente su defensa: que la prensa no presencia el trabajo diario del equipo. La discusión, igual, se le fue de las manos frente a las cámaras.

Ahora la pelota la tiene la Comisión Disciplinaria de la Federación Peruana de Fútbol, que puede actuar de oficio por las imágenes viralizadas: al entrenador le podría caer una sanción económica y una suspensión de varias fechas por su conducta.