Generales
Lula dio vuelta el balotaje y gobernará Brasil por un cuarto mandato
El Tribunal Superior Electoral (TSE) de Brasil declaró este domingo por la noche la reelección de Luiz Inácio Lula da Silva, que con el 51,79% de los votos válidos se impuso al senador Flávio Bol...
Escuchar artículo
El Tribunal Superior Electoral (TSE) de Brasil declaró este domingo por la noche la reelección de Luiz Inácio Lula da Silva, que con el 51,79% de los votos válidos se impuso al senador Flávio Bolsonaro (48,21%), que buscaba devolver a su familia al Palacio del Planalto. El anuncio llegó a las 21.08, cuando el escrutinio ya superaba el 97% de las urnas y el panel del organismo mostraba la leyenda “Elección matemáticamente definida”.
Con el 100% de las mesas contabilizadas, el presidente reunió 64.256.232 votos contra los 59.826.041 de su rival: más de 4,4 millones de sufragios de diferencia. En la primera vuelta, el 4 de octubre, Flávio había sido el más votado con el 47,03% frente al 45,16% de Lula, unos 2,2 millones de votos arriba. Entre una ronda y otra, el candidato del Partido de los Trabajadores (PT) sumó unos 10,3 millones de votos y el senador del Partido Liberal (PL) apenas 3,7 millones.
La remontada no tenía antecedentes: desde la vuelta de la democracia, en 1989, ningún candidato que había quedado segundo en la primera vuelta había logrado imponerse en el balotaje. La ventaja final de Lula también duplicó la que había conseguido en 2022, cuando derrotó a Jair Bolsonaro por 1,8 puntos y poco más de dos millones de votos.
Casi 158 millones de brasileños estaban habilitados para votar y la participación superó levemente el 80%. La abstención fue del 19,22%, la más baja en 16 años, mientras que los votos nulos representaron el 2,12% y los blancos el 1,12%.
UNA JORNADA CON FINAL ABIERTO
El conteo mantuvo la incertidumbre hasta pasada la mitad del escrutinio, cuando con el 49% de las mesas ambos candidatos quedaron empatados en el 50%. La definición llegó después de un episodio que el bolsonarismo convirtió en su principal argumento: el juez del Supremo Tribunal Federal (STF) Cristiano Zanin resolvió extender dos horas el horario de votación a pedido de la campaña de Lula, que había denunciado “incidentes” y sabotajes en el transporte público en ciudades donde el PT tiene sus fortines. El presidente del TSE, Kassio Nunes Marques, aseguró después que la prórroga no alteró el resultado.
“Es imposible reconocer las elecciones en esas condiciones. Voy a pedir la anulación de esas elecciones”, dijo Flávio al desconocer el resultado, y calificó la jornada como “inaceptable”. El senador anunció que su equipo legal irá a la Justicia para cuestionar el balotaje y su hermano Eduardo Bolsonaro habló de un supuesto fraude desde un streaming. Los líderes del Congreso, en cambio, reconocieron el triunfo del presidente reelecto.
EL DISCURSO DE LA VICTORIA
El festejo se concentró en la Avenida Paulista, en San Pablo, donde miles de simpatizantes siguieron el conteo en pantallas gigantes y esperaron la confirmación del TSE. Allí habló Lula, con la voz ronca: “Esta elección fue una derrota del negacionismo y de la mentira”, dijo, y apuntó contra su rival: “Nunca imaginé que una persona pudiera mentir tanto”.
El presidente reelecto denunció una “intromisión de afuera hacia adentro” a través de las plataformas digitales y prometió regularlas: “No es posible que no tengamos conciencia de que el delito en el mundo digital tiene que ser tratado como el delito en la vida real”, planteó. También agradeció a la juventud “que salió a las calles a defender la democracia” y aseguró que Brasil “no acepta ser el patio trasero de nadie”, en un mensaje que sonó dirigido a Estados Unidos, cuyo presidente, Donald Trump, había respaldado a Flávio.
Hacia el final, con un tono más conciliador, sostuvo que “una vez ganadas las elecciones ya no tenemos adversarios” y prometió un gobierno “diferente”, con más participación popular y un lugar central para la comunicación digital. Anunció que universalizará la escolarización a tiempo completo y el programa Pé de Meia, y les prometió a las mujeres que “serán tratadas con mucho más respeto” y que todas las religiones serán respetadas “en igualdad de condiciones”.
DÓNDE SE DIO VUELTA LA ELECCIÓN
Lula revirtió el resultado en Minas Gerais, el único estado que cambió de ganador entre una vuelta y otra, y recortó la distancia en Río de Janeiro, bastión de la familia Bolsonaro. Allí sumó unos 870.000 votos más que en la primera ronda y redujo a la mitad la diferencia: Flávio le había sacado 1,2 millones de votos de ventaja y quedó 603.600 arriba. Se consolidó, además, una máxima de las elecciones brasileñas: el que gana en Minas Gerais gana la presidencia.
REACCIONES EN EL MUNDO
El gobierno de China felicitó a Lula a través de su portavoz, Guo Jiakun. También lo saludaron los presidentes Santiago Peña (Paraguay), José Raúl Mulino (Panamá) y José Antonio Kast (Chile), mientras que el gobierno de Costa Rica, presidido por Laura Fernández, celebró el proceso democrático y les deseó “éxitos a los tres poderes” sin mencionar al presidente reelecto. Donald Trump, que había apoyado a Flávio durante la campaña, cuestionó el resultado y sostuvo que en Brasil se había aplicado “el manual de Joe Biden”.
EL SILENCIO DE MILEI Y LA EUFORIA OPOSITORA
En la Argentina, el gobierno de Javier Milei evitó pronunciarse: “Hay que esperar”, dijeron fuentes oficiales, y hasta el cierre de esta edición el Presidente no había saludado públicamente al mandatario reelecto. Durante la jornada, Milei había compartido publicaciones que cuestionaban la prórroga del horario de votación y hablaban de un supuesto intento de “robar las elecciones”. El viernes, en la gala de la Fundación Faro, había planteado la elección brasileña como un paso más en la construcción de una “internacional de derecha”, y el sábado había sostenido que un triunfo de Flávio permitiría “acelerar fuertemente” la agenda de apertura comercial del Mercosur. Con Lula en el poder hasta 2030, ese escenario quedó postergado.
La oposición argentina celebró el resultado. Cristina Fernández de Kirchner habló de “un auténtico 17 de Octubre electoral”; el expresidente Alberto Fernández escribió: “Caminamos juntos cuando volviste a gobernar. Hoy Brasil te elige por cuarta vez y la Patria Grande festeja”; el gobernador Axel Kicillof publicó “UNA NOCHE HISTÓRICA, UN FUTURO MEJOR”; la senadora Victoria Tolosa Paz apuntó contra Milei —“¿Viste, Milei? ¡No hay motosierra que pueda destruir la esperanza de un pueblo!”—, y la dirigente Myriam Bregman consideró que el resultado es un “fracaso de la escandalosa injerencia de EE.UU.”.
CUARTO MANDATO
Lula asumirá su cuarto mandato —el segundo consecutivo— el próximo 5 de enero en Brasilia y gobernará hasta 2030. El líder del PT, que había gobernado el país entre 2003 y 2010 y volvió al poder en 2023, cumplirá 81 años este martes 27 de octubre.
Con el 100% de las mesas contabilizadas, el presidente reunió 64.256.232 votos contra los 59.826.041 de su rival: más de 4,4 millones de sufragios de diferencia. En la primera vuelta, el 4 de octubre, Flávio había sido el más votado con el 47,03% frente al 45,16% de Lula, unos 2,2 millones de votos arriba. Entre una ronda y otra, el candidato del Partido de los Trabajadores (PT) sumó unos 10,3 millones de votos y el senador del Partido Liberal (PL) apenas 3,7 millones.
La remontada no tenía antecedentes: desde la vuelta de la democracia, en 1989, ningún candidato que había quedado segundo en la primera vuelta había logrado imponerse en el balotaje. La ventaja final de Lula también duplicó la que había conseguido en 2022, cuando derrotó a Jair Bolsonaro por 1,8 puntos y poco más de dos millones de votos.
Casi 158 millones de brasileños estaban habilitados para votar y la participación superó levemente el 80%. La abstención fue del 19,22%, la más baja en 16 años, mientras que los votos nulos representaron el 2,12% y los blancos el 1,12%.
UNA JORNADA CON FINAL ABIERTO
El conteo mantuvo la incertidumbre hasta pasada la mitad del escrutinio, cuando con el 49% de las mesas ambos candidatos quedaron empatados en el 50%. La definición llegó después de un episodio que el bolsonarismo convirtió en su principal argumento: el juez del Supremo Tribunal Federal (STF) Cristiano Zanin resolvió extender dos horas el horario de votación a pedido de la campaña de Lula, que había denunciado “incidentes” y sabotajes en el transporte público en ciudades donde el PT tiene sus fortines. El presidente del TSE, Kassio Nunes Marques, aseguró después que la prórroga no alteró el resultado.
“Es imposible reconocer las elecciones en esas condiciones. Voy a pedir la anulación de esas elecciones”, dijo Flávio al desconocer el resultado, y calificó la jornada como “inaceptable”. El senador anunció que su equipo legal irá a la Justicia para cuestionar el balotaje y su hermano Eduardo Bolsonaro habló de un supuesto fraude desde un streaming. Los líderes del Congreso, en cambio, reconocieron el triunfo del presidente reelecto.
EL DISCURSO DE LA VICTORIA
El festejo se concentró en la Avenida Paulista, en San Pablo, donde miles de simpatizantes siguieron el conteo en pantallas gigantes y esperaron la confirmación del TSE. Allí habló Lula, con la voz ronca: “Esta elección fue una derrota del negacionismo y de la mentira”, dijo, y apuntó contra su rival: “Nunca imaginé que una persona pudiera mentir tanto”.
El presidente reelecto denunció una “intromisión de afuera hacia adentro” a través de las plataformas digitales y prometió regularlas: “No es posible que no tengamos conciencia de que el delito en el mundo digital tiene que ser tratado como el delito en la vida real”, planteó. También agradeció a la juventud “que salió a las calles a defender la democracia” y aseguró que Brasil “no acepta ser el patio trasero de nadie”, en un mensaje que sonó dirigido a Estados Unidos, cuyo presidente, Donald Trump, había respaldado a Flávio.
Hacia el final, con un tono más conciliador, sostuvo que “una vez ganadas las elecciones ya no tenemos adversarios” y prometió un gobierno “diferente”, con más participación popular y un lugar central para la comunicación digital. Anunció que universalizará la escolarización a tiempo completo y el programa Pé de Meia, y les prometió a las mujeres que “serán tratadas con mucho más respeto” y que todas las religiones serán respetadas “en igualdad de condiciones”.
DÓNDE SE DIO VUELTA LA ELECCIÓN
Lula revirtió el resultado en Minas Gerais, el único estado que cambió de ganador entre una vuelta y otra, y recortó la distancia en Río de Janeiro, bastión de la familia Bolsonaro. Allí sumó unos 870.000 votos más que en la primera ronda y redujo a la mitad la diferencia: Flávio le había sacado 1,2 millones de votos de ventaja y quedó 603.600 arriba. Se consolidó, además, una máxima de las elecciones brasileñas: el que gana en Minas Gerais gana la presidencia.
REACCIONES EN EL MUNDO
El gobierno de China felicitó a Lula a través de su portavoz, Guo Jiakun. También lo saludaron los presidentes Santiago Peña (Paraguay), José Raúl Mulino (Panamá) y José Antonio Kast (Chile), mientras que el gobierno de Costa Rica, presidido por Laura Fernández, celebró el proceso democrático y les deseó “éxitos a los tres poderes” sin mencionar al presidente reelecto. Donald Trump, que había apoyado a Flávio durante la campaña, cuestionó el resultado y sostuvo que en Brasil se había aplicado “el manual de Joe Biden”.
EL SILENCIO DE MILEI Y LA EUFORIA OPOSITORA
En la Argentina, el gobierno de Javier Milei evitó pronunciarse: “Hay que esperar”, dijeron fuentes oficiales, y hasta el cierre de esta edición el Presidente no había saludado públicamente al mandatario reelecto. Durante la jornada, Milei había compartido publicaciones que cuestionaban la prórroga del horario de votación y hablaban de un supuesto intento de “robar las elecciones”. El viernes, en la gala de la Fundación Faro, había planteado la elección brasileña como un paso más en la construcción de una “internacional de derecha”, y el sábado había sostenido que un triunfo de Flávio permitiría “acelerar fuertemente” la agenda de apertura comercial del Mercosur. Con Lula en el poder hasta 2030, ese escenario quedó postergado.
La oposición argentina celebró el resultado. Cristina Fernández de Kirchner habló de “un auténtico 17 de Octubre electoral”; el expresidente Alberto Fernández escribió: “Caminamos juntos cuando volviste a gobernar. Hoy Brasil te elige por cuarta vez y la Patria Grande festeja”; el gobernador Axel Kicillof publicó “UNA NOCHE HISTÓRICA, UN FUTURO MEJOR”; la senadora Victoria Tolosa Paz apuntó contra Milei —“¿Viste, Milei? ¡No hay motosierra que pueda destruir la esperanza de un pueblo!”—, y la dirigente Myriam Bregman consideró que el resultado es un “fracaso de la escandalosa injerencia de EE.UU.”.
CUARTO MANDATO
Lula asumirá su cuarto mandato —el segundo consecutivo— el próximo 5 de enero en Brasilia y gobernará hasta 2030. El líder del PT, que había gobernado el país entre 2003 y 2010 y volvió al poder en 2023, cumplirá 81 años este martes 27 de octubre.
Comentarios
Deja tu comentario