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El crimen de Mauro Ramses Quiroz, ocurrido en setiembre de 2023, estremeció por la saña con la que sus homicidas lo consumaron, pero también por el contexto en el que ocurrió: el acusado de matarlo lo conocía bien a Quiroz, y por cierto subió al auto cuando este lo fue a buscar, se hizo llevar junto a otro muchacho hasta el barrio Municipal de Rosario, y de repente, los dos del asiento trasero atacaron a puñaladas tanto al conductor como a su novia, Aldana, quien sobrevivió a las cuchilladas. Quiroz no: falleció por los múltiples puntazos que recibió.

Este es el juicio oral que comenzó este lunes y que tiene en el banquillo de acusados a Gino Racciatti, de 26 años, para quien los fiscales Marina Vigo y Rodrigo Urruticoechea ya pidieron que se lo condene a prisión perpetua. El tribunal se compone por los jueces de primera instancia Eleonora Verón, Estanislao Surraco y Agustín Valdés Tietjen.

Los cargos son homicidio doloso calificado por alevosía, en calidad de coautor, consumado en perjuicio de Quiroz y en grado de tentativa contra la segunda víctima. Su cómplice no está en el juicio: se mantiene prófugo y sin identificar siquiera, porque Racciatti no lo delató.

Eran las 20.30 el 24 de septiembre de 2023, en la zona de Lamadrid y Alice, lo que alguna vez se le llamó "Pimpilandia", por ser el territorio donde mandaba Roberto "Pimpi" Caminos, jefe de la barrabrava de Newell's, asesinado en 2010.

Quiroz y su novia habían ido a buscar a Racciatti a su casa, en pasaje Humboldt al 4000 (San Martín a esa altura), pero el muchacho no estaba allí sino en Canals y Moreno. Hacia allá fueron, y lo encontraron junto a otro hombre. Los dos subieron al asiento trasero. Racciatti le pidió a Quiroz que lo acercara hasta una casa en Lamadrid y Alice. Al llegar, y cuando ya estaban por descender, Racciatti y su acompañante sorprendieron a Quiroz y a su novia con puñaladas a sangre fría.

La pareja alcanzó a salir del auto y escapar. Aldana se escondió, y Quiroz caminó a los tumbos hasta Lamadrid y Grandoli, pidió ayuda a una vecina y se derrumbó, ya con sus últimas fuerzas. Allí expiró.

Según la reconstrucción de Fiscalía, Racciatti y su cómplice tomaron el Bora y se alejaron del lugar, pero no muy lejos. A metros del Parque del Mercado, en Gutiérrez y Alice, abandonaron el auto y se marcharon a pie.

Racciatti cayó detenido un par de días después, su cómplice no. En estas jornadas acaso se conozcan detalles sobre el motivo del crimen. Víctima y victimario tenían una relación de cierta amistad, originada en su pertenencia a la hinchada leprosa.