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Un hombre se descompuso y murió después de un partido con amigos
La muerte de un hombre de 37 años que había jugado al fútbol este miércoles en Rosario vuelve a poner el foco sobre los cuidados que conviene tener antes de realizar actividad física intensa. Si ...
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La muerte de un hombre de 37 años que había jugado al fútbol este miércoles en Rosario vuelve a poner el foco sobre los cuidados que conviene tener antes de realizar actividad física intensa. Si bien todavía no se determinó qué provocó el fallecimiento, el episodio sirve para recordar la importancia de conocer el estado de salud y no ignorar determinadas señales.
Matías G. había participado de un partido de fútbol este miércoles y, después, se quedó tomando algo con un amigo. Cerca de las 19.40 sufrió una descompensación en la vía pública, en la zona de Arengreen al 6000 (Ovidio Lagos y Circunvalación). Su hermano llegó al lugar y comenzó a realizarle maniobras de RCP mientras esperaba la llegada de la asistencia médica. El Sies continuó con las tareas de reanimación, pero finalmente confirmó su muerte.
QUÉ CONVIENE REVISAR ANTES DE JUGAR
Para quienes retoman el ejercicio después de un período de inactividad o pretenden realizar esfuerzos intensos, una consulta médica previa puede ayudar a detectar factores de riesgo. Es especialmente importante si existen antecedentes personales o familiares de enfermedades cardiovasculares.
También se recomienda consultar ante antecedentes de dolor o presión en el pecho durante el esfuerzo, falta de aire fuera de lo habitual, palpitaciones, mareos o desmayos. Un antecedente familiar de muerte súbita o enfermedad cardíaca también debe ser informado al médico.
NO HAY QUE "AGUANTAR" LOS SÍNTOMAS
Durante un partido o entrenamiento, dolor u opresión en el pecho, falta de aire inusual, mareos, sensación de desmayo, palpitaciones fuertes o agotamiento fuera de lo normal son motivos para detener la actividad y pedir asistencia.
Un desmayo durante el ejercicio merece particularmente una evaluación médica, ya que puede estar relacionado con un problema cardiovascular.
La recomendación tampoco es evitar el deporte. Por el contrario, la actividad física tiene importantes beneficios para la salud. La clave está en adaptar la intensidad a la condición de cada persona y aumentar el esfuerzo de manera progresiva cuando se vuelve a entrenar después de un período de sedentarismo.
HIDRATACIÓN Y CALOR
Las condiciones ambientales también pueden aumentar los riesgos. En días de altas temperaturas es importante hidratarse antes y durante la actividad, realizar pausas y evitar, cuando sea posible, los horarios de mayor calor.
Mareos, debilidad, dolor de cabeza, náuseas, confusión o sensación de desmayo pueden indicar que el organismo no está tolerando adecuadamente el esfuerzo y el calor. Ante estos síntomas hay que detenerse, buscar un lugar fresco e hidratarse y, si el cuadro no mejora o empeora, solicitar asistencia médica.
El episodio ocurrido en Rosario deja además otra enseñanza: saber realizar RCP y activar rápidamente el sistema de emergencias puede ser determinante ante una persona que pierde el conocimiento y no respira normalmente.
Matías G. había participado de un partido de fútbol este miércoles y, después, se quedó tomando algo con un amigo. Cerca de las 19.40 sufrió una descompensación en la vía pública, en la zona de Arengreen al 6000 (Ovidio Lagos y Circunvalación). Su hermano llegó al lugar y comenzó a realizarle maniobras de RCP mientras esperaba la llegada de la asistencia médica. El Sies continuó con las tareas de reanimación, pero finalmente confirmó su muerte.
QUÉ CONVIENE REVISAR ANTES DE JUGAR
Para quienes retoman el ejercicio después de un período de inactividad o pretenden realizar esfuerzos intensos, una consulta médica previa puede ayudar a detectar factores de riesgo. Es especialmente importante si existen antecedentes personales o familiares de enfermedades cardiovasculares.
También se recomienda consultar ante antecedentes de dolor o presión en el pecho durante el esfuerzo, falta de aire fuera de lo habitual, palpitaciones, mareos o desmayos. Un antecedente familiar de muerte súbita o enfermedad cardíaca también debe ser informado al médico.
NO HAY QUE "AGUANTAR" LOS SÍNTOMAS
Durante un partido o entrenamiento, dolor u opresión en el pecho, falta de aire inusual, mareos, sensación de desmayo, palpitaciones fuertes o agotamiento fuera de lo normal son motivos para detener la actividad y pedir asistencia.
Un desmayo durante el ejercicio merece particularmente una evaluación médica, ya que puede estar relacionado con un problema cardiovascular.
La recomendación tampoco es evitar el deporte. Por el contrario, la actividad física tiene importantes beneficios para la salud. La clave está en adaptar la intensidad a la condición de cada persona y aumentar el esfuerzo de manera progresiva cuando se vuelve a entrenar después de un período de sedentarismo.
HIDRATACIÓN Y CALOR
Las condiciones ambientales también pueden aumentar los riesgos. En días de altas temperaturas es importante hidratarse antes y durante la actividad, realizar pausas y evitar, cuando sea posible, los horarios de mayor calor.
Mareos, debilidad, dolor de cabeza, náuseas, confusión o sensación de desmayo pueden indicar que el organismo no está tolerando adecuadamente el esfuerzo y el calor. Ante estos síntomas hay que detenerse, buscar un lugar fresco e hidratarse y, si el cuadro no mejora o empeora, solicitar asistencia médica.
El episodio ocurrido en Rosario deja además otra enseñanza: saber realizar RCP y activar rápidamente el sistema de emergencias puede ser determinante ante una persona que pierde el conocimiento y no respira normalmente.
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