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La inauguración de una nueva cárcel en Recreo se convirtió este jueves en una nueva oportunidad para que Maximiliano Pullaro profundizara su discurso sobre seguridad. El gobernador volvió a cuestionar lo que definió como "garantismo bobo" y sostuvo que esa concepción "le hizo daño al país" al colocar, según su interpretación, a los delincuentes "en lugar de víctimas" y a la sociedad "en lugar de victimarios".

"A los delincuentes los vamos a buscar a sus casas, los detenemos y los ponemos tras las rejas", afirmó Pullaro, quien remarcó que esas acciones deben realizarse dentro del marco legal. También sostuvo que un Estado que "no pacta con los delincuentes" puede ser más fuerte que las organizaciones criminales.

El mandatario aprovechó además para cuestionar a gobiernos anteriores por los niveles de violencia registrados en Santa Fe y reivindicó la seguridad como una de las prioridades de su gestión. "Nuestro objetivo es que Santa Fe sea la provincia más segura del país", afirmó.



La Unidad Penitenciaria N° 9 cuenta con 475 celdas y capacidad para 891 personas: 640 varones y 251 mujeres. La obra y su equipamiento tecnológico demandaron, según la Provincia, unos 80 millones de dólares.

El nuevo complejo forma parte del plan de infraestructura penitenciaria del gobierno santafesino, que prevé incorporar más de 7.000 plazas durante la gestión. Uno de sus objetivos es reducir la cantidad de detenidos alojados en comisarías y liberar efectivos policiales para tareas de prevención y patrullaje.