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Endeudados: el Gobierno solo les ofrece un curso de educación financiera
La Libertad Avanza logró este martes su dictamen de mayoría en el plenario de las comisiones de Finanzas y Defensa del Consumidor de la Cámara de Diputados y bloqueó los proyectos que buscaban dar...
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La Libertad Avanza logró este martes su dictamen de mayoría en el plenario de las comisiones de Finanzas y Defensa del Consumidor de la Cámara de Diputados y bloqueó los proyectos que buscaban dar alivio a las familias endeudadas.
El texto que impulsa el oficialismo (con 32 firmas de su bloque, el PRO y la UCR, dos de ellas en disidencia) no incluye un solo tope a las tasas de interés ni mecanismos de refinanciación de deudas: se limita a proponer educación financiera, transparencia y combate a las estafas, en línea con la posición de Javier Milei y del ministro de Economía, Luis Caputo, que definieron el sobreendeudamiento como "un acuerdo entre privados". La oposición, que reunió 27 firmas, denunció que el Gobierno hace "negación" de un problema que ya golpea a casi seis millones de personas.
Cinco gobernadores rescataron al Gobierno de una derrota en comisiones: Martín Llaryora (Córdoba), Gustavo Sáenz (Salta), Hugo Passalacqua (Misiones), Leandro Zdero (Chaco) y Alfredo Cornejo (Mendoza) ordenaron a sus diputados evitar la caída del oficialismo, según reconstruyó La Política Online. Dos radicales que responden a Cornejo y Zdero, Lisandro Nieri y Guillermo Agüero, firmaron el despacho en disidencia, mientras que el cordobés Ignacio García Aresca se ausentó del plenario y dejó a su bancada sin firma: "Estamos re calientes", admitieron en ese bloque, que integran Martín Lousteau, Pablo Juliano, Juan Schiaretti, Miguel Pichetto y la santafesina Gisela Scaglia. Los misioneros Oscar Herrera Ahuad y el salteño Bernardo Biella presentaron un dictamen propio, y el oficialismo planea llevar su proyecto al recinto recién el 21 de octubre.
El dictamen opositor (de Unión por la Patria, Provincias Unidas y la Coalición Cívica) declaraba la emergencia por sobreendeudamiento de las obligaciones de crédito al consumo tomadas con bancos y billeteras virtuales por 180 días, refinanciaba esas deudas a la tasa TAMAR más un 25% y fijaba un tope de cuota que no superara el 30% de los ingresos, para quienes adeuden hasta tres canastas básicas.
"No podés mandar a la gente a hacer un curso de educación financiera cuando le llega el agua al cuello", dijo el radical Pablo Juliano, que advirtió que el despacho del oficialismo "sigue posicionado en la negación del problema que tienen seis millones de argentinos".
El peronista Itai Hagman habló de "una solución gatopardista, de maquillaje para que todo siga funcionando como hasta ahora", el socialista Esteban Paulon marcó que el proyecto no regula "nada" y la libertaria Silvana Giudice defendió su postura contra los topes: "Poniendo topes ficticios porque lo diga una ley momentánea, lo que hacen es quebrar un mercado", sostuvo.
Un informe del Centro de Economía Política Argentina (CEPA) sobre datos del Banco Central y la Central de Deudores (CENDEU) reveló que en julio la morosidad de las familias con el sistema financiero llegó al 13%, cuando en noviembre de 2024 era del 2,5%.
Entre los proveedores no financieros (financieras, casas de electrodomésticos y billeteras virtuales) la irregularidad trepó al 33,9%: por encima del 27,1% de mayo de 2020, el peor momento de la pandemia, y del pico del 32,7% registrado en septiembre de 2003, en plena crisis posterior al default del 2001. A junio había 5,91 millones de personas en mora sobre un universo de casi 21 millones de deudores. El estudio atribuye la escalada a la caída de los ingresos: el salario registrado acumula un descenso del 14,3% desde noviembre de 2023 medido con la canasta ENGHo, mientras el gas subió 2.071%, el transporte 1.442%, el agua 544% y la electricidad 393% contra una suba nominal de los salarios del 268%.
Rosario es uno de los epicentros del problema. Según el Mapa de la Deuda del Centro de Estudios para la Ciudad (CEC, de la Fundación Friedrich Ebert), el departamento Rosario tiene la mayor tasa de mora de la provincia de Santa Fe (17,11% contra 14,29% provincial) y concentra 137.472 deudores en mora: el 41,5% de todos los morosos santafesinos. Entre los menores de 25 años la mora trepa al 37,9%, y en los proveedores no financieros de crédito (financieras y cadenas comerciales) alcanza al 51,05% de la cartera.
"En la Argentina el 49% es pobre, es la gente que se endeudó para poder comer; a las personas hay que mirarlas como seres humanos, no como una moneda", planteó el misionero Herrera Ahuad al defender su propio despacho.
El episodio repite el manual que el oficialismo aplicó la semana pasada con la emergencia en discapacidad, cuando también impuso un dictamen propio para evitar la prórroga que pedían los bloques opositores.
Mientras el Gobierno insiste en que el sobreendeudamiento es un problema entre privados, la deuda real de las familias argentinas creció 85,6% entre julio de 2024 y junio de 2026 y la deuda en mora se disparó 793,8%, según el mismo Mapa de la Deuda. Con casi 6 millones de personas sin poder pagar y el tratamiento dilatado hasta octubre, el alivio que reclamaba la oposición quedó, por ahora, sin fecha.
El texto que impulsa el oficialismo (con 32 firmas de su bloque, el PRO y la UCR, dos de ellas en disidencia) no incluye un solo tope a las tasas de interés ni mecanismos de refinanciación de deudas: se limita a proponer educación financiera, transparencia y combate a las estafas, en línea con la posición de Javier Milei y del ministro de Economía, Luis Caputo, que definieron el sobreendeudamiento como "un acuerdo entre privados". La oposición, que reunió 27 firmas, denunció que el Gobierno hace "negación" de un problema que ya golpea a casi seis millones de personas.
Cinco gobernadores rescataron al Gobierno de una derrota en comisiones: Martín Llaryora (Córdoba), Gustavo Sáenz (Salta), Hugo Passalacqua (Misiones), Leandro Zdero (Chaco) y Alfredo Cornejo (Mendoza) ordenaron a sus diputados evitar la caída del oficialismo, según reconstruyó La Política Online. Dos radicales que responden a Cornejo y Zdero, Lisandro Nieri y Guillermo Agüero, firmaron el despacho en disidencia, mientras que el cordobés Ignacio García Aresca se ausentó del plenario y dejó a su bancada sin firma: "Estamos re calientes", admitieron en ese bloque, que integran Martín Lousteau, Pablo Juliano, Juan Schiaretti, Miguel Pichetto y la santafesina Gisela Scaglia. Los misioneros Oscar Herrera Ahuad y el salteño Bernardo Biella presentaron un dictamen propio, y el oficialismo planea llevar su proyecto al recinto recién el 21 de octubre.
El dictamen opositor (de Unión por la Patria, Provincias Unidas y la Coalición Cívica) declaraba la emergencia por sobreendeudamiento de las obligaciones de crédito al consumo tomadas con bancos y billeteras virtuales por 180 días, refinanciaba esas deudas a la tasa TAMAR más un 25% y fijaba un tope de cuota que no superara el 30% de los ingresos, para quienes adeuden hasta tres canastas básicas.
"No podés mandar a la gente a hacer un curso de educación financiera cuando le llega el agua al cuello", dijo el radical Pablo Juliano, que advirtió que el despacho del oficialismo "sigue posicionado en la negación del problema que tienen seis millones de argentinos".
El peronista Itai Hagman habló de "una solución gatopardista, de maquillaje para que todo siga funcionando como hasta ahora", el socialista Esteban Paulon marcó que el proyecto no regula "nada" y la libertaria Silvana Giudice defendió su postura contra los topes: "Poniendo topes ficticios porque lo diga una ley momentánea, lo que hacen es quebrar un mercado", sostuvo.
Un informe del Centro de Economía Política Argentina (CEPA) sobre datos del Banco Central y la Central de Deudores (CENDEU) reveló que en julio la morosidad de las familias con el sistema financiero llegó al 13%, cuando en noviembre de 2024 era del 2,5%.
Entre los proveedores no financieros (financieras, casas de electrodomésticos y billeteras virtuales) la irregularidad trepó al 33,9%: por encima del 27,1% de mayo de 2020, el peor momento de la pandemia, y del pico del 32,7% registrado en septiembre de 2003, en plena crisis posterior al default del 2001. A junio había 5,91 millones de personas en mora sobre un universo de casi 21 millones de deudores. El estudio atribuye la escalada a la caída de los ingresos: el salario registrado acumula un descenso del 14,3% desde noviembre de 2023 medido con la canasta ENGHo, mientras el gas subió 2.071%, el transporte 1.442%, el agua 544% y la electricidad 393% contra una suba nominal de los salarios del 268%.
Rosario es uno de los epicentros del problema. Según el Mapa de la Deuda del Centro de Estudios para la Ciudad (CEC, de la Fundación Friedrich Ebert), el departamento Rosario tiene la mayor tasa de mora de la provincia de Santa Fe (17,11% contra 14,29% provincial) y concentra 137.472 deudores en mora: el 41,5% de todos los morosos santafesinos. Entre los menores de 25 años la mora trepa al 37,9%, y en los proveedores no financieros de crédito (financieras y cadenas comerciales) alcanza al 51,05% de la cartera.
"En la Argentina el 49% es pobre, es la gente que se endeudó para poder comer; a las personas hay que mirarlas como seres humanos, no como una moneda", planteó el misionero Herrera Ahuad al defender su propio despacho.
El episodio repite el manual que el oficialismo aplicó la semana pasada con la emergencia en discapacidad, cuando también impuso un dictamen propio para evitar la prórroga que pedían los bloques opositores.
Mientras el Gobierno insiste en que el sobreendeudamiento es un problema entre privados, la deuda real de las familias argentinas creció 85,6% entre julio de 2024 y junio de 2026 y la deuda en mora se disparó 793,8%, según el mismo Mapa de la Deuda. Con casi 6 millones de personas sin poder pagar y el tratamiento dilatado hasta octubre, el alivio que reclamaba la oposición quedó, por ahora, sin fecha.
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