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La cadena rosarina de electrodomésticos D’Ricco, operada por Acción Mercantil S.A., ingresó en concurso preventivo de acreedores en medio de una fuerte crisis financiera. La apertura del proceso fue dispuesta por el Juzgado de Primera Instancia de Distrito en lo Civil y Comercial de la 2ª Nominación de Rosario, mediante una resolución del 6 de agosto de 2026. La empresa acumuló además cientos de cheques rechazados y una deuda bancaria cercana a los $10.000 millones.

Según información elaborada a partir de registros del Banco Central, Acción Mercantil registró 351 cheques rechazados por falta de fondos entre el 3 de junio y el 11 de agosto, por un monto aproximado de $5.990 millones. Entre las operaciones figura un cheque por $100 millones rechazado el mismo 6 de agosto en que la Justicia dispuso la apertura del concurso. El deterioro financiero se aceleró en pocas semanas, pese a que en junio la compañía todavía figuraba en situación normal dentro del sistema financiero.

La deuda bancaria alcanzaba aproximadamente $9.700 millones y estaba distribuida entre nueve entidades financieras. El principal acreedor era el Banco Nación, con unos $4.400 millones, seguido por el Nuevo Banco de Santa Fe, con $1.300 millones; Galicia, con $1.200 millones; BBVA, con $803 millones; y Credicoop, con unos $635 millones. También aparecen entre los acreedores Banco Macro, Banco Municipal de Rosario, Santander y Nuevo Banco de Entre Ríos.

El escenario contrasta con el crecimiento que había mostrado D’Ricco durante los últimos años. La empresa había ampliado su presencia desde Rosario hacia localidades como Funes, Pérez, Villa Gobernador Gálvez, Zavalla, Casilda y Esperanza, además de desembarcar en San Francisco y Paraná. Incluso a comienzos de 2026 continuaba realizando búsquedas laborales, mientras el negocio de electrodomésticos atravesaba un contexto de caída del consumo y dificultades para sostener el financiamiento de las compras.

El concurso preventivo no implica por sí mismo la quiebra ni el cierre de la cadena. El objetivo del proceso es que la compañía pueda reorganizar sus pasivos y alcanzar un acuerdo con sus acreedores, mientras continúa con su actividad bajo el régimen de control concursal. Los acreedores tendrán tiempo hasta el 16 de octubre para verificar sus créditos y el proceso contempla distintas instancias durante 2027, con una audiencia informativa prevista para el 25 de junio. La evolución del expediente permitirá determinar el pasivo total y cuál será la propuesta de reestructuración que D’Ricco ofrecerá a bancos, proveedores y demás acreedores.