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Bausili juró que el oro estaba en Suiza, ahora admite que está en Londres
¿Dónde está el oro de los argentinos? Dos años después de que los lingotes salieran del país, el Gobierno sigue cambiando la respuesta. El 9 de septiembre, ante las comisiones de Economía y Pre...
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¿Dónde está el oro de los argentinos? Dos años después de que los lingotes salieran del país, el Gobierno sigue cambiando la respuesta. El 9 de septiembre, ante las comisiones de Economía y Presupuesto del Senado, el presidente del Banco Central, Santiago Bausili, aseguró que parte de las reservas fue trasladada en 2024 y que hoy está «en el BIS de Suiza, que es donde sigue estando».
La senadora Juliana Di Tullio le contestó al día siguiente: «Bausili le mintió al Senado. El oro está en Londres, en el Bank of England». Cinco días más tarde fue el propio Banco Central el que terminó dándole la razón: según publicó El Cronista el lunes 14, fuentes de la entidad admitieron que los lingotes están físicamente en las bóvedas del Banco de Inglaterra, en Londres, mientras que la titularidad financiera figura en una cuenta del Banco de Pagos Internacionales (BIS), con sede en Basilea.
El otro frente es el de los controles. El presidente de la Auditoría General de la Nación (AGN), Juan Manuel Olmos, desmintió en C5N la versión oficial sobre las auditorías. «Bausili dijo como que estaba revisado por la auditoría y yo quiero dejar claro que está revisándose. Es un tiempo verbal diferente, porque en pasado es como que está aprobado y eso no es así. El 2025 no está aprobado ni rechazado, está en tratamiento», precisó. Según la AGN, solo los balances de 2023 y 2024 cuentan con aprobación; el dictamen sobre 2025 sigue bajo análisis técnico y la trazabilidad del oro enviado al exterior tampoco está cerrada. Olmos denunció además que el Banco Central trabó la entrega de información entre junio de 2025 y fines de abril de 2026 y que, desde mayo, los auditores solo pueden revisar los datos en pantallas del propio BCRA, sin retirar expedientes ni copias de respaldo.
Sobre ese cuadro de contradicciones, el 15 de septiembre los legisladores Juliana Di Tullio, Florencia López y Martín Soria ampliaron la denuncia penal contra Javier Milei, Luis Caputo y Santiago Bausili, en una causa que se inició en abril por el traslado de las reservas. La presentación –que por ahora son acusaciones que la Justicia debe investigar– apunta a presuntos delitos de abuso de autoridad, incumplimiento de los deberes de funcionario público y malversación de caudales públicos. Los denunciantes piden los estados contables del BCRA de 2025, los expedientes de la AGN y precisiones sobre la ubicación, la custodia y las condiciones jurídicas de las operaciones realizadas con el oro. También reclaman que se investiguen versiones periodísticas sobre una operación de futuros y un repo hechos con parte de esos activos.
Los números tampoco cierran. Según el escrito, el stock se habría mantenido en torno a 1,98 millones de onzas troy, equivalentes a unas 61 toneladas de oro, valuadas en varios miles de millones de dólares. Bausili sostuvo ante el Senado que hubo una oportunidad de mercado para reemplazar lingotes antiguos de menor calidad por otros de mejor calidad a un costo inferior al habitual, una explicación que la oposición cuestiona. La auditoría en curso deberá determinar la ubicación física de las reservas, las razones financieras del traslado, la existencia de dictámenes jurídicos previos y si la operación generó pérdidas o costos desmedidos. El resultado será girado a la Comisión Mixta Revisora de Cuentas del Congreso, que definirá si levanta el carácter reservado de los documentos.
La discusión llega al recinto en el peor momento para el oficialismo. La jefa del bloque de La Libertad Avanza en el Senado, Patricia Bullrich, confirmó que la Cámara alta tratará este jueves 17 la reforma de la Carta Orgánica del Banco Central, que ya tiene media sanción de Diputados. El texto elimina el concepto de reservas de libre disponibilidad, modifica el régimen de distribución de utilidades y agrega expresamente que esos activos, incluido el oro, podrán ser utilizados «como garantía en operaciones propias de banca central», además de endurecer las condiciones para destituir al presidente y al directorio del BCRA. La oposición rechaza el proyecto y reclama que el oro vuelva al país: «Rechazamos la reforma de la Carta Orgánica del BCRA y reclamamos que traigan el oro de los argentinos de vuelta a nuestra Patria», planteó el bloque del PJ, que quiere que Bausili regrese a dar explicaciones al Senado.
El episodio deja una paradoja difícil de explicar: el mismo funcionario que durante casi dos años se negó a precisar dónde estaba el oro reveló un destino concreto ante el Senado y, días después, su propio organismo reconoció que ese destino no era el que había declarado. Con la denuncia penal ampliada, una auditoría que sigue inconclusa y una reforma que habilitaría usar los lingotes como garantía, el caso del oro argentino se convirtió en uno de los frentes más incómodos para el Gobierno, justo cuando el Senado se apresta a votar una de sus leyes económicas clave.
La senadora Juliana Di Tullio le contestó al día siguiente: «Bausili le mintió al Senado. El oro está en Londres, en el Bank of England». Cinco días más tarde fue el propio Banco Central el que terminó dándole la razón: según publicó El Cronista el lunes 14, fuentes de la entidad admitieron que los lingotes están físicamente en las bóvedas del Banco de Inglaterra, en Londres, mientras que la titularidad financiera figura en una cuenta del Banco de Pagos Internacionales (BIS), con sede en Basilea.
El otro frente es el de los controles. El presidente de la Auditoría General de la Nación (AGN), Juan Manuel Olmos, desmintió en C5N la versión oficial sobre las auditorías. «Bausili dijo como que estaba revisado por la auditoría y yo quiero dejar claro que está revisándose. Es un tiempo verbal diferente, porque en pasado es como que está aprobado y eso no es así. El 2025 no está aprobado ni rechazado, está en tratamiento», precisó. Según la AGN, solo los balances de 2023 y 2024 cuentan con aprobación; el dictamen sobre 2025 sigue bajo análisis técnico y la trazabilidad del oro enviado al exterior tampoco está cerrada. Olmos denunció además que el Banco Central trabó la entrega de información entre junio de 2025 y fines de abril de 2026 y que, desde mayo, los auditores solo pueden revisar los datos en pantallas del propio BCRA, sin retirar expedientes ni copias de respaldo.
Sobre ese cuadro de contradicciones, el 15 de septiembre los legisladores Juliana Di Tullio, Florencia López y Martín Soria ampliaron la denuncia penal contra Javier Milei, Luis Caputo y Santiago Bausili, en una causa que se inició en abril por el traslado de las reservas. La presentación –que por ahora son acusaciones que la Justicia debe investigar– apunta a presuntos delitos de abuso de autoridad, incumplimiento de los deberes de funcionario público y malversación de caudales públicos. Los denunciantes piden los estados contables del BCRA de 2025, los expedientes de la AGN y precisiones sobre la ubicación, la custodia y las condiciones jurídicas de las operaciones realizadas con el oro. También reclaman que se investiguen versiones periodísticas sobre una operación de futuros y un repo hechos con parte de esos activos.
Los números tampoco cierran. Según el escrito, el stock se habría mantenido en torno a 1,98 millones de onzas troy, equivalentes a unas 61 toneladas de oro, valuadas en varios miles de millones de dólares. Bausili sostuvo ante el Senado que hubo una oportunidad de mercado para reemplazar lingotes antiguos de menor calidad por otros de mejor calidad a un costo inferior al habitual, una explicación que la oposición cuestiona. La auditoría en curso deberá determinar la ubicación física de las reservas, las razones financieras del traslado, la existencia de dictámenes jurídicos previos y si la operación generó pérdidas o costos desmedidos. El resultado será girado a la Comisión Mixta Revisora de Cuentas del Congreso, que definirá si levanta el carácter reservado de los documentos.
La discusión llega al recinto en el peor momento para el oficialismo. La jefa del bloque de La Libertad Avanza en el Senado, Patricia Bullrich, confirmó que la Cámara alta tratará este jueves 17 la reforma de la Carta Orgánica del Banco Central, que ya tiene media sanción de Diputados. El texto elimina el concepto de reservas de libre disponibilidad, modifica el régimen de distribución de utilidades y agrega expresamente que esos activos, incluido el oro, podrán ser utilizados «como garantía en operaciones propias de banca central», además de endurecer las condiciones para destituir al presidente y al directorio del BCRA. La oposición rechaza el proyecto y reclama que el oro vuelva al país: «Rechazamos la reforma de la Carta Orgánica del BCRA y reclamamos que traigan el oro de los argentinos de vuelta a nuestra Patria», planteó el bloque del PJ, que quiere que Bausili regrese a dar explicaciones al Senado.
El episodio deja una paradoja difícil de explicar: el mismo funcionario que durante casi dos años se negó a precisar dónde estaba el oro reveló un destino concreto ante el Senado y, días después, su propio organismo reconoció que ese destino no era el que había declarado. Con la denuncia penal ampliada, una auditoría que sigue inconclusa y una reforma que habilitaría usar los lingotes como garantía, el caso del oro argentino se convirtió en uno de los frentes más incómodos para el Gobierno, justo cuando el Senado se apresta a votar una de sus leyes económicas clave.
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