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Rosario se prepara para tener su propio Barrio Chino. La iniciativa, impulsada por el grupo que lidera el empresario local Luciano Di Santo, dejó atrás la etapa de las ideas y avanza en la búsqueda de inversores, la definición de la ubicación y el armado de la estructura financiera que pondrá en marcha el paseo oriental en pleno centro de la ciudad.

La propuesta replica el modelo del tradicional Barrio Chino de Belgrano, en Buenos Aires, pero con identidad propia: un corredor de al menos 200 metros que reunirá bazares, indumentaria, polos gastronómicos típicos y expresiones culturales, con un arco de ingreso característico aportado por el Gobierno de China.


CÓMO FUNCIONA EL FIDEICOMISO

La pata financiera del proyecto es uno de los puntos más novedosos. El grupo impulsor trabaja en el lanzamiento de un fideicomiso bautizado Barrio Chino Rosario, abierto tanto a inversores chinos como argentinos, que en una primera etapa buscará reunir entre 4 y 6 millones de dólares para adquirir terrenos y desarrollar la infraestructura.

La clave está en que la participación no quedaría reservada a los grandes capitales: la intención es abrir el fideicomiso a pequeños y medianos ahorristas, con montos de ingreso que podrían partir de los 5.000 dólares. De esa forma, una persona podría adquirir una participación y obtener una renta derivada del emprendimiento, algo poco habitual en este tipo de desarrollos inmobiliarios.


TRES ZONAS EN CARRERA

La definición de la ubicación todavía no está tomada, pero hay tres alternativas sobre la mesa. La primera es el tramo de la peatonal Córdoba entre San Martín y Laprida, un sector que los impulsores consideran especialmente atractivo por la cantidad de locales vacíos y porque permitiría devolverle movimiento y nocturnidad al centro. La segunda opción es la zona de Ovidio Lagos y el río, en Pichincha, cerca de la estación Rosario Norte. La tercera, que asoma en Funes, perdió fuerza en los últimos días.

El plan es comenzar de manera acotada, con dos cuadras y una primera etapa de entre 10 y 15 locales, para que la oferta conserve su esencia oriental. Con el correr de los meses, la idea es ir extendiendo el paseo hasta un máximo de tres cuadras "en un lugar importante de la ciudad".


70 COMERCIANTES YA MOSTRARON INTERÉS

El proyecto despertó un interés concreto: alrededor de 70 comerciantes ya se anotaron para sumarse, y unos 30 estarían dispuestos a avanzar con una seña. Los locales irían desde los 100 metros cuadrados hasta los 1.000, con bazares, regalerías, indumentaria y espacios gastronómicos "bien típicos", tal como ocurre en la Capital Federal.

En paralelo, avanza el apoyo institucional. En las próximas semanas está previsto que un grupo de empresarios chinos viaje a Rosario para recorrer las zonas en estudio, y el proyecto se presentará ante la Municipalidad para formalizar el vínculo. La intención es que el paseo pueda empezar a funcionar a fin de año o, como alternativa, en marzo.

Si el cronograma se cumple, Rosario tendrá un nuevo punto turístico y comercial que, además, se convertirá en una puerta de entrada para los capitales orientales que ya muestran gran actividad en el microcentro.