Escuchar artículo
La cobertura periodística de la despedida de Jorge Messi sumó un episodio que terminó con intervención de la Justicia federal: el piloto de un drone que trabajaba para un medio porteño fue demorado luego de que el dispositivo ingresara sin autorización en el espacio aéreo próximo al aeropuerto de Rosario y obligara a demorar el despegue de un avión de pasajeros.

El hombre, integrante del equipo de LN+, fue interceptado por personal de la Policía de Seguridad Aeroportuaria (PSA) en inmediaciones de la terminal aérea. Además de su demora, los agentes secuestraron el drone y los equipos utilizados para la cobertura.

El episodio quedó bajo la órbita de la Justicia federal debido a que se trata, en principio, de una infracción vinculada con la seguridad de la navegación aérea. El auxiliar fiscal Yamil Asmat dispuso el inicio de una investigación y la formación de un legajo en el Área de Transición del Ministerio Público Fiscal de Rosario.

El trabajador permaneció demorado durante algunas horas, hasta que se formalizó la causa, y luego recuperó la libertad. Sin embargo, continuará vinculado al proceso mientras se determina si su conducta configuró una violación de las normas que regulan la utilización de aeronaves no tripuladas.


UN VUELO QUE TUVO QUE ESPERAR

La presencia del drone generó una situación de riesgo en un momento particularmente sensible para las operaciones aeroportuarias. Un avión con pasajeros que se encontraba preparado para despegar debió postergar su salida debido a la presencia del dispositivo en el espacio aéreo.

La intervención de la PSA se produjo precisamente a partir de ese incidente. El uso de drones en las inmediaciones de un aeropuerto está sujeto a restricciones específicas por razones de seguridad, ya que una aeronave no tripulada puede interferir con las operaciones de los vuelos comerciales.

El episodio ocurrió mientras Rosario concentraba una importante cantidad de medios de comunicación debido a la llegada de Lionel Messi para despedir a su padre, fallecido recientemente. La cobertura de la presencia del capitán de la Selección Argentina se desplegó tanto en el aeropuerto como en el cementerio privado El Prado, en Pérez, donde se realizó la despedida familiar.


RESTRICCIÓN TAMBIÉN EN EL CEMENTERIO

La utilización de drones durante la cobertura de la despedida de Jorge Messi ya había generado malestar entre familiares y allegados del astro rosarino.

Desde la noche del sábado, distintos dispositivos habían sobrevolado las inmediaciones del cementerio El Prado, donde se encontraba la familia. La situación llevó a los allegados a pedir la intervención de autoridades provinciales y nacionales para preservar la intimidad del momento.

La presencia de drones pertenecientes a equipos de LN+, TN y C5N derivó finalmente en la prohibición de estos vuelos en las inmediaciones del cementerio de Pérez durante la jornada de la despedida.

La restricción se encuadró en las disposiciones de la Administración Nacional de Aviación Civil (Anac), que establece condiciones para la operación de aeronaves no tripuladas y contempla restricciones particulares cuando pueden afectar la seguridad o la privacidad.

Si bien existen disposiciones diferenciadas para drones de menos de 250 gramos, las excepciones no habilitan su utilización sobre concentraciones de personas ni en situaciones en las que resulte necesario preservar especialmente la intimidad.

El episodio del aeropuerto llevó esa controversia un paso más allá: lo que había comenzado como una disputa por el uso de drones para obtener imágenes de la despedida terminó con un trabajador de prensa demorado, equipos incautados y una investigación penal abierta.