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Santa Fe se convirtió en la primera provincia del país en contar con una herramienta estadística propia para medir de manera periódica la informalidad laboral. La Legislatura convirtió en ley un proyecto de la diputada provincial Lucila De Ponti que establece la elaboración anual de indicadores sobre el trabajo no registrado, una decisión que cobra especial relevancia en un mercado laboral atravesado por la pérdida de empleadores y la creciente precarización.

La nueva norma establece que el Estado provincial procesará los microdatos de la Encuesta Permanente de Hogares Total Urbano (EPH-TU), que realiza el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC), para construir información específica sobre la informalidad en Santa Fe. El Instituto Provincial de Estadística y Censos (IPEC) será el organismo encargado de procesar esos datos y elaborar un informe anual.

La medición deberá contemplar indicadores desagregados por género, edad, región y actividad económica, con el objetivo de identificar las distintas características que adopta el empleo informal en el territorio provincial.

"Santa Fe da un paso que ninguna otra provincia dio y decide encarar una realidad que el país entero prefiere no mirar", planteó De Ponti al defender la iniciativa.

La legisladora justicialista sostuvo que "la informalidad ya dejó de ser una excepción y es hoy el rasgo estructural del mercado del trabajo". Y planteó una pregunta que funciona como fundamento de la nueva herramienta estadística: "¿Cómo podemos buscar soluciones si nadie la mide con precisión?".

Según la autora del proyecto, la transformación del mercado laboral obliga también a modificar las herramientas con las que el Estado observa esa realidad. "Negar esa transformación o ignorarla no la hace desaparecer: solo nos deja gobernando a ciegas sobre un país que ya no existe", señaló.

La ley busca, por un lado, generar información para el diseño de políticas públicas destinadas a promover la formalización laboral y, por otro, establecer un reconocimiento explícito de la dimensión que tiene el trabajo informal dentro de la economía provincial.

El nuevo instrumento estadístico se pondrá en marcha en un contexto en el que los datos disponibles sobre el empleo registrado muestran un escenario todavía adverso para el sector formal de la economía santafesina.




MIENTRAS TANTO

De acuerdo con un informe elaborado a partir de estadísticas de la Superintendencia de Riesgos del Trabajo (SRT), en abril de 2026 Santa Fe registró 47.758 empleadores, frente a los 50.729 existentes en diciembre de 2023. La diferencia representa una pérdida de 2.971 empleadores desde el inicio de la actual gestión provincial.

La caída equivale a un promedio superior a tres empleadores menos por día durante ese período.

El dato de abril, de todos modos, mostró una pequeña señal de recuperación. Después de tres meses consecutivos de retroceso, la provincia sumó 102 empleadores respecto de marzo, cuando se habían contabilizado 47.656. Fue la primera variación mensual positiva del año, aunque todavía muy lejos de compensar la pérdida acumulada.

La recuperación, además, no fue homogénea. El principal impulso provino de las actividades vinculadas al sector agropecuario. Agricultura, ganadería, pesca y explotación de minas y canteras incorporaron 71 empleadores entre marzo y abril, mientras que la construcción sumó otros 34.

En sentido contrario, la industria manufacturera perdió 22 empleadores y el sector de comercio y reparaciones registró una baja de 10. De esta manera, las actividades más directamente vinculadas con la producción y el mercado interno continuaron mostrando dificultades para recuperar empresas.

Por tamaño, el incremento de abril alcanzó a todos los estratos. Las empresas de hasta 10 trabajadores sumaron 63 empleadores; las que cuentan con entre 11 y 100 trabajadores incorporaron 30, mientras que las de más de 100 trabajadores aumentaron en nueve.

La mejora, sin embargo, sigue siendo acotada frente al deterioro acumulado desde diciembre de 2023.

La combinación entre ambos fenómenos —la contracción del universo de empleadores registrados y la decisión de comenzar a medir con mayor precisión el trabajo informal— permite observar una transformación más amplia del mercado laboral santafesino. La nueva estadística provincial buscará precisamente determinar cuánto de esa transformación ocurre por fuera de los registros tradicionales y cuáles son los sectores, edades, géneros y regiones más afectados.

"Para formalizar de verdad hay que entender bien qué está pasando, a quiénes les pasa y cómo", sostuvo De Ponti. Y resumió el espíritu de la ley con otra definición: "A la realidad se la cambia mirándola de frente, no haciendo de cuenta que es otra".