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Los cinco caballos de la Asociación Raíces Ecuestres, utilizados para las sesiones de equinoterapia de más de 60 niños y adultos con discapacidad, fueron recuperados horas después de haber sido robados del predio de Muchastegui al 1300, en Fisherton. Los animales aparecieron a unas 20 cuadras del lugar y fueron hallados gracias al operativo de la Brigada Ecológica, la Agrupación PUMA y la Subcomisaría 22ª.

El regreso de los animales significó un enorme alivio para las familias y para el equipo de profesionales de la institución. “Los caballos son para nosotros nuestro lugar de seguridad, son parte de nuestro equipo”, explicó una de las integrantes de Raíces Ecuestres. Según detallaron, tres de los ejemplares fueron montados por quienes los sustrajeron, mientras que los otros dos los siguieron debido a su carácter dócil.

Aunque los caballos ya están nuevamente en el predio, todavía faltan recuperar los elementos utilizados durante las terapias. Entre lo sustraído había monturas, algunas adaptadas específicamente para personas con discapacidad, estribos de seguridad, juguetes y material didáctico. Las profesionales explicaron que esas adaptaciones requieren tiempo y dinero, por lo que su pérdida afecta directamente la posibilidad de retomar las actividades con normalidad.

Pero en medio de la preocupación apareció una muestra de solidaridad. Un oyente de Radio 2 se comunicó al conocer el caso y decidió donar cinco monturas a la asociación, para que los chicos y adultos puedan volver a las sesiones de equinoterapia. “Sinceramente estoy en shock. No paran las emociones. Gracias. No tengo palabras”, expresó emocionada Sabrina Ormaechea, kinesióloga de Raíces Ecuestres.