Escuchar artículo
La Cámara de Puertos Privados Comerciales (CPPC) reclamó este martes una negociación urgente entre el Gobierno nacional y los profesionales del practicaje para poner fin al conflicto que mantiene paralizada la operatoria en la Hidrovía y afecta el funcionamiento de los principales puertos del país. La entidad advirtió que la continuidad de la medida de fuerza tiene consecuencias directas sobre el comercio exterior, el ingreso de divisas y la competitividad de la Argentina.

A través de un comunicado, la cámara sostuvo que la interrupción del servicio de practicaje y pilotaje "frena las exportaciones e importaciones, interrumpe el ingreso de divisas, quiebra las cadenas de suministro y pone en riesgo la reputación de la Argentina". Además, remarcó que la situación evidencia la necesidad de actualizar el marco regulatorio que rige la actividad.

El pronunciamiento se produjo luego de que la Prefectura Naval Argentina intimara a más de 500 prácticos y pilotos a retomar sus tareas, bajo apercibimiento de sanciones administrativas y eventuales denuncias penales. El paro por tiempo indeterminado ya mantiene cerca de 140 buques sin poder operar y genera preocupación en el complejo agroexportador del Gran Rosario, principal nodo portuario del país.

La CPPC, que nuclea a las principales terminales privadas, alertó que el conflicto provoca la acumulación de buques fondeados, demoras en las operaciones de comercio exterior, mayores costos logísticos y riesgos de incumplimientos contractuales. También advirtió sobre el deterioro de la imagen internacional de la Argentina como proveedor confiable y la posibilidad de que embarcaciones sean desviadas hacia puertos de países vecinos.

En ese contexto, la entidad respaldó la modernización del régimen de practicaje impulsada por el Gobierno mediante el decreto 690/2026 y consideró que la coyuntura demuestra la necesidad de "adecuar, modernizar y desregular" el sistema para dotarlo de mayor competencia, transparencia y previsibilidad, sin afectar la seguridad de la navegación. Al mismo tiempo, reconoció la idoneidad técnica de los prácticos y sostuvo que la salida al conflicto debe surgir de una mesa de negociación que permita restablecer de inmediato la actividad y avanzar en la implementación del nuevo régimen mediante el diálogo.