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A dos días del debate previsto en el Senado nacional, el legislador santafesino Marcelo Lewandowski ratificó su rechazo al proyecto de reforma de la Ley de Tierras y advirtió que la iniciativa forma parte de una estrategia del Gobierno nacional para facilitar el control de recursos estratégicos por parte de capitales extranjeros.

El senador del peronismo –uno de los tres que representa a Santa Fe en la Cámara Alta– sostuvo que la propuesta excede una modificación del régimen de propiedad rural y la vinculó con otras reformas impulsadas por la administración de Javier Milei, como la Ley Bases y el Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI), a las que acusó de profundizar un modelo económico basado en la extracción de recursos naturales sin agregado de valor.

"Ningún país que pretenda desarrollarse entrega sus recursos naturales, sus zonas de frontera ni sus territorios estratégicos al mejor postor. No estamos hablando solamente de tierras: hablamos del agua, de los minerales críticos, de la soberanía alimentaria y de espacios fundamentales para el futuro de la Argentina", afirmó Lewandowski.

El legislador consideró que el proyecto constituye "una de las iniciativas más graves" promovidas por el oficialismo y cuestionó que la tierra sea concebida como una mercancía destinada a favorecer inversiones extranjeras sin resguardar intereses estratégicos del país.

En ese sentido, aseguró que la reforma se inscribe dentro de un programa económico más amplio que, a su criterio, privilegia a grandes corporaciones internacionales por sobre el entramado productivo local.

"Yo no estoy en contra de las inversiones; estoy en contra de regalar la Argentina. Las inversiones deben servir para generar trabajo, fortalecer a nuestras empresas y agregar valor a nuestros recursos, no para profundizar un modelo extractivista y de dependencia", sostuvo.

Lewandowski también vinculó el debate con el escenario geopolítico internacional y advirtió que los recursos naturales ocupan un lugar central en la competencia entre las principales potencias mundiales.

"Mientras las grandes potencias compiten por el litio, el cobre, las tierras raras, el agua y los alimentos, el Gobierno argentino decide entregar justamente aquello que el mundo viene a buscar. Nos quieren relegar al papel de proveedores de materias primas mientras otros concentran la tecnología, el conocimiento y el valor agregado", expresó.

El senador nacional destacó además que el proyecto comenzó a generar cuestionamientos por parte de distintos sectores políticos, productivos y sociales, y manifestó su expectativa de que esas objeciones se reflejen en la votación del jueves.

"Espero que los senadores escuchen ese reclamo y rechacen una ley que sólo consolida un nuevo estatuto legal del coloniaje. La tierra, los recursos estratégicos y el futuro de la Argentina no pueden ponerse en venta", concluyó.

La reforma de la Ley de Tierras será tratada este jueves en el Senado, donde el oficialismo mantiene negociaciones de último momento para reunir los votos necesarios. Entre los principales cambios incorporados al proyecto figuran un nuevo esquema para la adquisición de tierras rurales por parte de extranjeros, modificaciones en las zonas de seguridad de frontera y cambios en el régimen de desalojos, aspectos que continúan generando un fuerte debate entre el Gobierno y la oposición.