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El presidente de la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (Came), Ricardo Diab, respondió a las críticas del fundador de Mercado Libre, Marcos Galperin, sobre el informe de ventas minoristas pymes correspondiente a julio. La entidad había informado una caída interanual del 3,8%, mientras que el empresario cuestionó la representatividad de la muestra utilizada y contrapuso esos datos con el crecimiento registrado por su compañía.

Galperin había señalado que el relevamiento de Came se basa en una muestra de 1.128 comercios y planteó que sus resultados no reflejan la evolución general del consumo. En contraste, aseguró que Mercado Libre registró un crecimiento del 38% en moneda constante durante el mismo período. La publicación fue respaldada por el presidente Javier Milei, quien la compartió en sus redes sociales y la calificó como una “masterclass”.

En declaraciones a Radio 2, Diab explicó que ambas mediciones corresponden a universos diferentes. “No entiendo el interés que tiene el señor Galperin en contrastar los datos nuestros cuando son temas que no tienen nada que ver, son dos universos diferentes”, sostuvo.

El titular de Came precisó que el relevamiento mensual analiza el comportamiento de los comercios físicos tradicionales de todo el país. Según detalló, solo el 26% de los establecimientos incluidos en la medición cuenta además con ventas online. La muestra contempla desde comercios de grandes ciudades hasta pequeños almacenes, kioscos y ferreterías del interior del país.

Diab reconoció que las ventas digitales vienen creciendo y que Mercado Libre puede estar captando parte del mercado de otros competidores. Sin embargo, consideró que esa expansión todavía no alcanza para compensar la caída de la actividad en los locales físicos. “No alcanza a sustituir la caída en los comercios físicos”, afirmó.

Para el presidente de Came, el principal problema que atraviesan las pequeñas y medianas empresas es la debilidad del consumo interno. En ese sentido, vinculó la pérdida de dinamismo comercial con el bajo poder adquisitivo de los consumidores y la falta de acceso al crédito, más allá de que las compras se realicen de manera presencial o a través de plataformas digitales.