Escuchar artículo
Una familia de Fisherton sufrió una violenta entradera este viernes a primera hora de la mañana, cuando cuatro delincuentes armados irrumpieron en su vivienda luego de interceptar al dueño de casa en la puerta, mientras se disponía a salir para trabajar.

El hecho ocurrió cerca de las 6 en un domicilio de Micheletti al 7800. Según la reconstrucción inicial, los asaltantes llegaron a bordo de un Toyota Corolla que había sido visto merodeando la zona en al menos tres oportunidades antes del ataque.

El propietario fue sorprendido cuando salía de la vivienda y recibió una brutal golpiza, principalmente en la cabeza, antes de ser reducido junto a su vehículo. Luego, los agresores ingresaron al domicilio, donde se encontraban su esposa, de 51 años; la hija del matrimonio, de 21; el novio de la joven, también de 21; y una adolescente de 14 años.

Una vez dentro de la casa, los delincuentes les quitaron los teléfonos celulares para evitar que pidieran ayuda y les ataron las manos con precintos. Según trascendió, al dueño de casa le colocaron una triple sujeción debido a su contextura física. Durante el asalto también golpearon a los integrantes de la familia.

En medio de la situación, la menor intentó comunicarse con la Policía, pero fue descubierta por los atacantes, que le quitaron el teléfono y la agredieron. Sin embargo, el sistema de seguridad de la vivienda terminó activando la alerta: al manipular las cámaras y la alarma, los delincuentes generaron una señal que llegó a la central de monitoreo.

Los operadores observaron lo que ocurría a través del sistema de videovigilancia y dieron aviso a la Policía, una intervención que habría acelerado la fuga de la banda.

Como consecuencia del ataque, cuatro de los cinco integrantes de la familia debieron ser trasladados al Sanatorio Parque, donde quedaron internados en observación por traumatismos de consideración.

La sobrina de los propietarios contó detalles del momento de extrema violencia que atravesaron y señaló que los delincuentes se llevaron solamente un maletín. En su interior había unos 2,5 millones de pesos en efectivo, documentación vinculada a un comercio, la escritura de una vivienda y una chequera.

Los investigadores remarcaron que los ladrones no se llevaron otros elementos de valor que había en la casa, como televisores, consolas de videojuegos o teléfonos de alta gama, una situación que abre la hipótesis de que el objetivo del golpe estaba previamente definido.

En el lugar trabajó personal de la Policía de Investigaciones (PDI), que realizó tareas de levantamiento de rastros y comenzó a analizar las cámaras de seguridad de la zona para reconstruir el recorrido del Toyota Corolla utilizado por los atacantes y determinar si contaba con pedido de captura o si existió una tarea previa de inteligencia sobre los movimientos de la familia.