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La cobertura periodística de la llegada de Lionel Messi a Rosario para despedir a su padre, Jorge Messi, abrió un nuevo frente de polémica en redes sociales. Esta vez, la indignación se concentró en un grupo de fotógrafos que montó guardia en las inmediaciones del cementerio privado El Prado, en Pérez, donde se realizó la despedida familiar.

Una publicación difundida en X mostró a los trabajadores de prensa apostados en el lugar a la espera de obtener imágenes del capitán de la Selección Argentina. La fotografía fue acompañada por una frase que terminó convirtiéndose en el centro del rechazo: “Esperando al capitán...”.

La cuenta @porqueTTarg difundió la imagen y la situación rápidamente comenzó a circular entre usuarios de la red social. El hashtag “Repudiable” se instaló entre las tendencias de las últimas horas, con críticas dirigidas a la decisión de permanecer en las inmediaciones de un ámbito reservado para una familia que atravesaba un momento de duelo.

La discusión no giró solamente alrededor de la condición de figura pública de Messi, sino sobre los límites de la cobertura periodística frente a una situación estrictamente familiar y privada. Para buena parte de quienes reaccionaron en redes, la búsqueda de una fotografía exclusiva del futbolista no justificaría la espera frente al lugar donde se desarrollaba el último adiós a su padre.


COBERTURA CUESTIONABLE

El episodio se produjo después de que la cobertura de la llegada de Messi a Rosario generara otras situaciones controvertidas.

Durante las horas previas y posteriores a la despedida, distintos medios desplegaron equipos periodísticos en el aeropuerto y en las inmediaciones del cementerio. También fueron utilizados drones para intentar obtener imágenes desde el aire.

La presencia de esos dispositivos generó malestar entre los familiares y allegados de Messi, que reclamaron preservar la intimidad de la ceremonia. Finalmente, se dispuso la prohibición de vuelos de drones en las inmediaciones del cementerio de Pérez, en línea con las restricciones establecidas por la normativa aeronáutica.

El conflicto tuvo además una derivación judicial: un piloto de drone que trabajaba para un medio porteño fue demorado por la Policía de Seguridad Aeroportuaria luego de que el dispositivo interfiriera en el espacio aéreo cercano al aeropuerto de Fisherton. La situación provocó la demora del despegue de un avión de pasajeros y derivó en el secuestro de los equipos y en el inicio de una causa federal.

En ese contexto, la imagen de los fotógrafos aguardando frente al cementerio volvió a poner en discusión hasta dónde puede llegar la cobertura mediática cuando el protagonista de la noticia atraviesa una situación de duelo.

Messi llegó a Rosario para despedir a su padre en un ámbito reservado para familiares y allegados. Sin embargo, la enorme expectativa que genera cada movimiento del capitán argentino volvió a convertir un momento privado en un acontecimiento seguido minuto a minuto por medios de todo el país.

La reacción en X puso el foco precisamente en esa frontera: la que separa el legítimo interés periodístico por informar de la exposición de una persona –incluso una de las más famosas del mundo– durante uno de los momentos más dolorosos de su vida.