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El Partido Socialista decidió volver a poner la palabra política en el centro de su discurso en Rosario, en un intento por disputar el sentido común antipolítico que ganó terreno en los últimos años. Con una campaña basada en proyecciones y piezas audiovisuales, el espacio busca reivindicar las transformaciones impulsadas durante sus gobiernos en la ciudad y, al mismo tiempo, instalar una discusión sobre el futuro de Rosario. De fondo, asoma el posicionamiento del partido de la rosa en la grilla de largada hacia la puja electoral de 2027.

La iniciativa parte de un diagnóstico: en un escenario marcado por el rechazo hacia la dirigencia y por la expansión de discursos de odio, el socialismo pretende diferenciarse de quienes optan por tomar distancia de la política. La consigna elegida juega con las iniciales del Partido Socialista –PS– para asociarlas con distintas políticas públicas desarrolladas en Rosario.

Así, la campaña presenta conceptos como "Política que Sana", vinculada con instituciones como el Hospital de Emergencias Clemente Álvarez (HECA) y el Centro de Especialidades Médicas Ambulatorias (Cemar); "Política que Sueña", asociada al Tríptico de la Infancia; y "Política que Siembra", relacionada con el Museo de la Memoria. La propuesta apunta a exhibir esas obras y programas como resultados concretos de la acción estatal y no como una defensa abstracta de la política.



El mensaje también contiene una definición frente al clima político nacional. Desde el socialismo sostienen que no todas las formas de hacer política son equivalentes y plantean una contraposición entre una política que "especula, abandona y destruye" y otra que "transforma, cuida y deja huella".

La campaña aparece, además, como un intento de recuperar una identidad política que durante décadas estuvo asociada de manera muy fuerte a la administración de Rosario. El socialismo gobernó la ciudad durante 28 años, entre 1989 y 2019, primero con Héctor Cavallero y luego con una sucesión de intendentes que incluyó a Hermes Binner, Miguel Lifschitz, Mónica Fein y Pablo Javkin, quien llegó a la Municipalidad como candidato del Frente Progresista.

En la actualidad, el PS busca reposicionarse en una escena política local en la que perdió centralidad electoral al ir subsumido en el frente Unidos junto a la UCR y al PRO, entre otros partidos. Y debe disputar espacio tanto con el oficialismo municipal como con las nuevas expresiones políticas que cuestionan a los partidos tradicionales.

En ese marco se inscribe la actividad que el partido realizará este martes 1º de septiembre en los salones de Vista Río, sobre la costa central de Rosario. Bajo el nombre "Planificar Sirve", el encuentro apunta a comenzar a delinear una agenda sobre el futuro de la ciudad y, según informó el espacio, ya cuenta con más de 300 personas inscriptas.

La convocatoria procura darle continuidad al mensaje de la campaña: recuperar la planificación y la discusión sobre políticas públicas como herramientas para pensar la Rosario de los próximos años. La apuesta socialista consiste, en definitiva, en defender una trayectoria de gestión como punto de partida para volver a intervenir en el debate político local.

Con la consigna "Política que sirve", el PS intenta así correrse de la defensiva frente al discurso antipolítica y transformar su propio legado de gobierno en argumento para volver a disputar protagonismo en Rosario.