Generales
El Niño podría traer lluvias hasta 90% más intensas a la región
El fenómeno de El Niño podría provocar lluvias hasta un 90% superiores a las habituales durante la primavera en la región agrícola núcleo, según un informe de la Bolsa de Comercio de Rosario (B...
Escuchar artículo
El fenómeno de El Niño podría provocar lluvias hasta un 90% superiores a las habituales durante la primavera en la región agrícola núcleo, según un informe de la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR). Las proyecciones de la Guía Estratégica para el Agro estiman un incremento del 30% en las precipitaciones de octubre, del 70% en noviembre y del 90% en diciembre.
El período más complejo para los productores sería entre noviembre y diciembre, cuando coincidirán la cosecha de trigo con la siembra de soja de segunda y maíz tardío. Si bien la disponibilidad de agua podría favorecer una campaña de alta producción, un evento de El Niño fuerte o muy fuerte también puede generar problemas de piso, anegamientos y dificultades para ingresar con maquinaria a los campos.
La BCR elaboró sus estimaciones a partir de los registros de 36 estaciones meteorológicas, diez modelos climáticos y datos de precipitaciones de los últimos 50 años. El análisis contempla específicamente el impacto de un Niño fuerte o muy fuerte sobre las lluvias de la región central y advierte que, además de la cantidad acumulada, preocupa la posibilidad de que las precipitaciones se repitan con pocos días de diferencia.
El impacto se sentiría progresivamente desde octubre y diciembre sería el momento más crítico para las tareas agrícolas. El maíz tardío aparece como uno de los cultivos más expuestos por la coincidencia entre su siembra y el período de mayores lluvias, mientras que en la soja el exceso de agua podría endurecer el suelo y dificultar la emergencia de las plantas. A esto se suma la posibilidad de temperaturas elevadas y olas de calor durante el verano.
El período más complejo para los productores sería entre noviembre y diciembre, cuando coincidirán la cosecha de trigo con la siembra de soja de segunda y maíz tardío. Si bien la disponibilidad de agua podría favorecer una campaña de alta producción, un evento de El Niño fuerte o muy fuerte también puede generar problemas de piso, anegamientos y dificultades para ingresar con maquinaria a los campos.
La BCR elaboró sus estimaciones a partir de los registros de 36 estaciones meteorológicas, diez modelos climáticos y datos de precipitaciones de los últimos 50 años. El análisis contempla específicamente el impacto de un Niño fuerte o muy fuerte sobre las lluvias de la región central y advierte que, además de la cantidad acumulada, preocupa la posibilidad de que las precipitaciones se repitan con pocos días de diferencia.
El impacto se sentiría progresivamente desde octubre y diciembre sería el momento más crítico para las tareas agrícolas. El maíz tardío aparece como uno de los cultivos más expuestos por la coincidencia entre su siembra y el período de mayores lluvias, mientras que en la soja el exceso de agua podría endurecer el suelo y dificultar la emergencia de las plantas. A esto se suma la posibilidad de temperaturas elevadas y olas de calor durante el verano.
Comentarios
Deja tu comentario