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El crédito aparece en la pantalla del celular, se acepta con unos pocos clics y el dinero queda disponible casi de inmediato. Pero detrás de esa facilidad hay una cifra que ahora llegó a los tribunales: 1.375,94 por ciento de costo financiero total efectivo anual.

Ese es el valor máximo que, según información difundida sobre las condiciones de los préstamos de Mercado Pago, puede alcanzar el costo del financiamiento en Argentina. La cifra fue utilizada por el dirigente y exlegislador Gabriel Solano para presentar una denuncia penal contra Mercado Libre por la presunta comisión del delito de usura, a través de su plataforma financiera.

La denuncia pone el foco en el negocio crediticio de Mercado Pago y cuestiona que los usuarios puedan terminar pagando costos financieros extraordinariamente elevados cuando recurren a préstamos personales ofrecidos desde la billetera virtual. La presentación compara además esas condiciones con las que la compañía ofrece en Brasil, donde el costo financiero señalado en la denuncia es considerablemente menor.

El planteo se produce en un momento en que las billeteras virtuales y las fintech ganaron terreno como alternativa de financiamiento para personas que necesitan dinero en forma inmediata y que muchas veces tienen dificultades para acceder al crédito bancario tradicional.

La particularidad del sistema es que no todos los usuarios reciben la misma oferta. Las condiciones del préstamo dependen del perfil crediticio, el comportamiento financiero y otros parámetros utilizados por la plataforma para determinar el riesgo. Por eso, una tasa difundida como máxima no significa que todos los clientes de Mercado Pago paguen ese costo.

La propia empresa establece en las condiciones de sus préstamos que los intereses y demás costos aplicables dependen de las condiciones particulares de cada operación. También contempla intereses punitorios en caso de mora, que pueden alcanzar hasta el equivalente a dos veces la tasa nominal anual establecida para el crédito.


TASA CHUPASANGRE

La discusión se instaló con fuerza después de que distintas simulaciones mostraran créditos de muy corto plazo con costos extraordinariamente elevados. Un caso difundido públicamente mostró un préstamo de unos 436 mil pesos que debía ser devuelto en 28 días con aproximadamente 79 mil pesos adicionales. Expresado como una tasa efectiva anual equivalente, el costo se ubicaba cerca del 776 por ciento.

El ejemplo sirve para entender cómo funcionan estas cifras. Que un préstamo tenga una tasa anual equivalente de varios cientos por ciento no significa que el usuario vaya a pagar ese porcentaje si cancela el crédito en un mes. La anualización permite comparar operaciones de distintos plazos, pero puede producir números enormes cuando un costo mensual elevado se proyecta y capitaliza durante un año.

Aun así, el dato expone la dimensión que puede alcanzar el financiamiento de corto plazo.

Y allí aparece la pregunta jurídica que deberá determinar la Justicia: en qué momento un interés elevado deja de ser simplemente caro y puede ser considerado usurario.

La denuncia de Solano sostiene que las condiciones de los préstamos de Mercado Pago cruzan ese límite. La presentación atribuye especial relevancia a la diferencia entre las tasas aplicadas en Argentina y las de otros mercados donde opera la compañía.


EL NEGOCIO DE PRESTAR DESDE EL CELULAR

Mercado Pago se convirtió en uno de los principales actores del mercado financiero argentino sin funcionar como un banco tradicional. Desde la misma aplicación en la que millones de personas cobran, transfieren dinero, pagan servicios o realizan compras, también pueden acceder a líneas de crédito.

La ventaja es evidente: no hay sucursal, turno ni una larga tramitación. La evaluación se realiza sobre la propia plataforma y la oferta aparece directamente en la pantalla.

Pero esa misma facilidad es parte del cuestionamiento.

Quien necesita dinero con urgencia puede aceptar una financiación sin detenerse demasiado en la tasa nominal, el costo financiero total o cuánto terminará pagando en términos absolutos. Y cuanto más vulnerable sea el perfil crediticio, mayor puede ser el costo de acceder al dinero.

La discusión adquiere otra dimensión cuando el crédito se utiliza no para financiar una compra extraordinaria sino para cubrir gastos corrientes, llegar a fin de mes o afrontar una emergencia.

En ese escenario, una tasa elevada puede convertirse rápidamente en una deuda difícil de cancelar.