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Una investigación que se extendió durante casi un año terminó este sábado con un importante operativo policial contra la organización criminal vinculada a Hernán "Lichi" Romero.

El procedimiento incluyó 36 allanamientos simultáneos en distintos barrios de Rosario, dejó siete personas detenidas y permitió el secuestro de armas de fuego, estupefacientes, vehículos, teléfonos celulares y otros elementos de interés para la causa.

El despliegue fue presentado por el secretario de Gestión Institucional del Ministerio de Justicia y Seguridad de Santa Fe, Federico Angelini, quien destacó el trabajo conjunto entre el Ministerio Público de la Acusación y las fuerzas provinciales para avanzar sobre una de las estructuras delictivas más violentas de la ciudad.

Del operativo participaron más de 350 efectivos policiales y cerca de un centenar de móviles, que actuaron de manera coordinada en distintos sectores de Rosario. Además de las detenciones, los investigadores secuestraron 49 teléfonos celulares, armas de fuego, municiones de diferentes calibres, automóviles, motocicletas, balanzas de precisión y droga.

Una organización que seguía operando

La investigación, encabezada por los fiscales Ignacio Hueso y Brenda Debiasi, permitió reconstruir el funcionamiento de una organización dedicada al narcomenudeo, la usurpación de inmuebles, las amenazas y otros delitos, con fuerte presencia en los barrios Municipal, Nuevo Alberdi y Zona Cero.

Según explicó Angelini, los procedimientos realizados el fin de semana se enmarcan en la Ley de Microtráfico y representan un nuevo avance sobre la estructura que lideraba Romero.

"Es una organización que durante años sembró violencia en Rosario. Con los operativos realizados a fines del año pasado y los de este fin de semana entendemos que su capacidad operativa quedó seriamente afectada", sostuvo el funcionario.

El rol de "Lichi" Romero

Aunque Hernán "Lichi" Romero cumple una condena de 29 años de prisión y permanece alojado bajo el régimen para internos de alto perfil, la investigación determinó que la organización continuaba funcionando a través de familiares y personas de su entorno.

Desde la Provincia indicaron que el material secuestrado, especialmente los teléfonos celulares, permitirá abrir nuevas líneas investigativas para determinar posibles vínculos con otras organizaciones criminales que operan en Rosario.

Los siete detenidos quedaron a disposición de la Justicia mientras avanza la investigación para determinar el alcance de la estructura y sus conexiones.