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Rosario Central perdió 1 a 0 ante Corinthians en San Pablo y quedó eliminado en los octavos de final de la Copa Libertadores. El equipo de Jorge Almirón tuvo durante buena parte del segundo tiempo la ventaja de jugar con un futbolista más, pero no consiguió aprovecharla y terminó recibiendo el golpe decisivo a diez minutos del final.

El conjunto rosarino sostuvo un primer tiempo ordenado, en el que logró neutralizar buena parte del dominio inicial del equipo brasileño. Corinthians salió decidido a imponer condiciones y tuvo su ocasión más clara a los 13 minutos, cuando Caio César sacó un remate que parecía meterse junto al segundo palo. Jeremías Ledesma respondió con una gran atajada y evitó la caída de su arco.

Después de ese comienzo adverso, Central consiguió acomodarse en la cancha. La pelota pasó a disputarse más en la mitad del terreno y el conjunto paulista perdió profundidad. El Canalla, sin embargo, tampoco logró generar demasiado en ataque. Ángel Di María intentó darle precisión a las pelotas paradas, mientras Jaminton Campaz buscó desequilibrar, pero las llegadas rosarinas fueron escasas.

El 0 a 0 del entretiempo reflejó un partido cerrado, de mucha fricción y pocas situaciones frente a los arcos. Para Central, el resultado significaba sostener con vida la serie después del empate sin goles registrado en el Gigante de Arroyito.

El escenario cambió en el comienzo del complemento. El partido se volvió todavía más cortado y las infracciones se multiplicaron. A los 57 minutos, una fuerte entrada de Raniele sobre Enzo Copetti fue revisada por el VAR y el mediocampista de Corinthians terminó expulsado.

Con un jugador más, Central tuvo una oportunidad inmejorable para hacerse dueño del partido. El equipo de Almirón adelantó sus líneas y durante varios minutos consiguió instalarse en campo brasileño. Pero la superioridad numérica no se tradujo en ocasiones de peligro.

La chance más clara apareció a unos 15 minutos del final. Copetti aprovechó una falla defensiva, quedó cara a cara con el arquero Hugo Souza y tuvo el gol a disposición. Sin embargo, su remate se fue por encima del travesaño. Fue la oportunidad que Central necesitaba para inclinar definitivamente la serie y terminó desperdiciándola.

Poco después ingresó Memphis Depay en Corinthians. El delantero neerlandés necesitó apenas unos minutos para cambiar el partido. A los 80, se hizo cargo de un tiro libre desde un costado y colocó la pelota en una zona peligrosa del área. Breno Bidon apareció antes que los defensores de Central, desvió el envío con la punta del pie y venció a Ledesma.

El 1 a 0 fue un golpe inesperado para el Canalla, especialmente porque llegó cuando el equipo brasileño jugaba con diez hombres y prácticamente no encontraba caminos para atacar.

Central tuvo entonces que ir en busca del empate que le permitiera llevar la definición a los penales. Almirón mandó más jugadores ofensivos a la cancha, pero el equipo rosarino no consiguió construir una jugada clara. Di María no pudo encontrar espacios y los cambios tampoco lograron modificar la dinámica del encuentro.

Corinthians, en cambio, se replegó y defendió la ventaja con orden durante los minutos finales. El tiempo se consumió sin que Central pudiera volver a inquietar seriamente a Hugo Souza.

Así, el conjunto brasileño ganó 1 a 0 y avanzó a los cuartos de final de la Libertadores con el mismo marcador global. En esa instancia enfrentará a Estudiantes de La Plata, que dejó en el camino a Universidad Católica.

Para Central quedó la sensación de una oportunidad perdida. En los dos partidos de la serie tuvo momentos en los que contó con superioridad numérica y, aun así, no logró convertir esa ventaja en una victoria. En San Pablo, cuando parecía tener el escenario ideal después de la expulsión de Raniele, tampoco encontró respuestas ofensivas y terminó pagando muy caro una pelota parada.

La eliminación deja al Canalla fuera de la máxima competencia continental y con el sabor amargo de haber quedado a un paso de los cuartos de final, después de un partido en el que tuvo una ventaja que no supo transformar en clasificación.