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Los operativos de control desplegados por la Municipalidad de Rosario durante el fin de semana largo dejaron como saldo 21 conductores con alcoholemia positiva, una cifra que representó más de un tercio de los vehículos remitidos al corralón. Los procedimientos se llevaron adelante entre el miércoles y el domingo en distintos puntos de la ciudad, con el objetivo de reforzar la seguridad vial durante el receso.

Según informó la Secretaría de Control y Convivencia, durante los cinco días se realizaron 754 fiscalizaciones vehiculares. Como resultado, 61 vehículos fueron enviados al corralón: 21 por alcoholemia positiva y el resto por distintas irregularidades, como falta de documentación, patentes no visibles o incumplimientos en las condiciones de seguridad exigidas para circular.

Uno de los casos más graves ocurrió el viernes por la noche en la zona de Ameghino y Crespo, donde personal municipal intervino a pedido de la Policía tras un siniestro vial. Al realizar el test de alcoholemia, uno de los conductores arrojó un resultado de 2,21 gramos de alcohol por litro de sangre, más de cuatro veces por encima del límite permitido para conductores particulares. El vehículo fue secuestrado y trasladado a la Comisaría 21ª.

Además de los controles de tránsito, el municipio informó que durante el operativo se atendieron 170 denuncias por ruidos molestos, se desalojó una fiesta electrónica que se desarrollaba sin autorización en la zona norte y se retiró a 47 cuidacoches que ocupaban de manera irregular el espacio público. El secretario de Control y Convivencia, Diego Herrera, destacó que el despliegue permitió fortalecer la presencia territorial y responder a los reclamos de los vecinos en coordinación con la Policía de Santa Fe.