Escuchar artículo
El debate por la reforma política de Santa Fe comenzó a tomar temperatura en la Legislatura con la presentación de los primeros proyectos. En ese escenario, el Frente Amplio por la Soberanía (FAS) fijó una posición diferenciada al rechazar la incorporación de un piso mínimo de votos para acceder al reparto de bancas en la Cámara de Diputados, una alternativa que impulsan otros espacios políticos.

La iniciativa, presentada por los diputados Carlos del Frade, Claudia Balagué y Fabián Palo Oliver, también propone crear un organismo independiente para administrar la justicia electoral y auditar el financiamiento de las campañas.

La discusión se produce en el marco de la reforma del sistema electoral que deberá afrontar la provincia tras la sanción de la nueva Constitución santafesina, que obliga a adecuar la legislación vigente.

El punto de mayor contraste con otras propuestas es la negativa del FAS a establecer un umbral electoral para acceder a la distribución de escaños legislativos.

"Hay que democratizar la democracia y los proyectos de las fuerzas políticas hoy mayoritarias circunstancialmente, que para nosotros conforman el PUS, el Partido Único Santafesino, vuelven a poner un piso restrictivo sobre el padrón", cuestionó Del Frade durante la presentación del proyecto.

El legislador advirtió que un umbral electoral podría traducirse, en la práctica, en una barrera aún mayor debido a la caída en la participación electoral. "En las últimas elecciones fue menos de la mitad de la gente a votar, con lo cual el piso se hace doblemente restrictivo. No sería solamente del 3%, sería un 6%, y algunos quieren poner el 5% del padrón, lo que significaría alrededor de 145.000 votos y haría que las minorías queden afuera de la Legislatura", afirmó.

Para Del Frade, esa alternativa afectaría la representación política de los espacios minoritarios. "Sin minorías no hay República, sin minorías no hay democracia", sostuvo, al tiempo que acusó a los principales partidos de impulsar una reforma destinada a consolidar su predominio institucional.

En la misma línea, la diputada Claudia Balagué reivindicó el papel histórico de las fuerzas minoritarias en la ampliación de derechos. "Alfredo Palacios nunca hubiera sido el primer diputado socialista de América si hubiera existido un piso restrictivo, y las leyes laborales que fueron tan beneficiosas para todos los trabajadores quizás no hubieran existido o se hubieran demorado muchísimo más", señaló.

"La importancia de las minorías está en que representan voces diferentes que priorizan a quienes más necesitan de la acción del Estado", agregó.

Otro de los ejes del proyecto apunta al financiamiento de la política. El FAS propone la creación de un cuerpo independiente encargado de controlar y auditar los recursos utilizados durante las campañas electorales, además de prohibir los aportes provenientes de personas jurídicas.

"Somos el único proyecto que habla del financiamiento de las campañas electorales, no solamente con la creación de un cuerpo de auditores, sino también prohibiendo cualquier tipo de aporte de personas jurídicas", destacó Palo Oliver.

El legislador sostuvo que buena parte de las campañas son financiadas por grupos económicos y cuestionó la falta de regulación sobre ese aspecto. "La mayoría de las campañas electorales las pagan las corporaciones económicas, y ahí tienen el ejemplo de Vicentin", afirmó. Según remarcó, "ninguno de los otros proyectos incorpora este debate".

La propuesta del Frente Amplio por la Soberanía se suma así a la discusión que comienza a desarrollarse en la Legislatura sobre el nuevo régimen electoral santafesino, un debate en el que oficialismo y oposición deberán acordar aspectos centrales como el sistema de votación, las reglas de representación legislativa, el funcionamiento de la autoridad electoral y los mecanismos de financiamiento de la actividad política.