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La violencia de cada noche: un joven herido y cuatro balaceras
Una nueva noche marcada por la violencia se vivió este jueves en Rosario, donde un joven de 23 años resultó herido de bala, otro de 22 fue apuñalado y la policía intervino en al menos tres ataque...
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Una nueva noche marcada por la violencia se vivió este jueves en Rosario, donde un joven de 23 años resultó herido de bala, otro de 22 fue apuñalado y la policía intervino en al menos tres ataques con armas de fuego registrados en distintos puntos de la ciudad.
El hecho de mayor gravedad ocurrió alrededor de las 22.10 en Cerrillos al 4000, en el barrio Vía Honda, donde Jesús R., de 23 años, recibió un disparo en una pierna.
El joven llegó por sus propios medios al Hospital Carrasco acompañado por su hermana, quien informó a los agentes que había sido víctima de un ataque armado. Según las primeras evaluaciones médicas, la lesión no comprometía su vida y permanecía internado fuera de peligro.
La investigación quedó a cargo de la Policía de Investigaciones (PDI), que busca establecer la mecánica del ataque y la identidad de los autores. Hasta el momento no trascendieron detalles sobre las circunstancias en las que se produjo la agresión ni sobre el posible móvil.
En paralelo, otro episodio de violencia tuvo lugar en la zona sudoeste de la ciudad. Un joven de 22 años ingresó al Hospital de Emergencias Clemente Álvarez (Heca) con varias heridas provocadas por un arma blanca.
El ataque ocurrió en inmediaciones de los complejos Fonavi ubicados en Rouillón y Seguí. Las circunstancias del hecho todavía son materia de investigación y no se informó el estado de salud del herido.
La sucesión de episodios violentos incluyó además tres balaceras contra viviendas y disparos en la vía pública.
Uno de los ataques ocurrió en Río Atuel al 4000, en Villa Manuelita, donde desconocidos abrieron fuego contra el frente de una vivienda. Los peritos policiales constataron al menos cuatro impactos de bala sobre la fachada del inmueble.
Poco después, otra casa fue blanco de una balacera en bulevar Oroño al 3900. En ese lugar se contabilizaron al menos ocho disparos contra el frente de la vivienda, sin que se reportaran personas lesionadas.
A esos hechos se sumó una denuncia por detonaciones en Rouillón y pasaje 1905, también en el sudoeste rosarino. Al arribar al lugar, los efectivos encontraron 24 vainas servidas esparcidas sobre la calzada, aunque no se registraron víctimas ni daños informados oficialmente.
Los distintos episodios son investigados por separado y, hasta el momento, no existen elementos que permitan establecer una conexión entre ellos. No obstante, la reiteración de ataques armados en diferentes sectores de Rosario volvió a poner en evidencia la persistencia de hechos de violencia pese a la baja registrada en los índices de homicidios durante los últimos meses.
El hecho de mayor gravedad ocurrió alrededor de las 22.10 en Cerrillos al 4000, en el barrio Vía Honda, donde Jesús R., de 23 años, recibió un disparo en una pierna.
El joven llegó por sus propios medios al Hospital Carrasco acompañado por su hermana, quien informó a los agentes que había sido víctima de un ataque armado. Según las primeras evaluaciones médicas, la lesión no comprometía su vida y permanecía internado fuera de peligro.
La investigación quedó a cargo de la Policía de Investigaciones (PDI), que busca establecer la mecánica del ataque y la identidad de los autores. Hasta el momento no trascendieron detalles sobre las circunstancias en las que se produjo la agresión ni sobre el posible móvil.
En paralelo, otro episodio de violencia tuvo lugar en la zona sudoeste de la ciudad. Un joven de 22 años ingresó al Hospital de Emergencias Clemente Álvarez (Heca) con varias heridas provocadas por un arma blanca.
El ataque ocurrió en inmediaciones de los complejos Fonavi ubicados en Rouillón y Seguí. Las circunstancias del hecho todavía son materia de investigación y no se informó el estado de salud del herido.
La sucesión de episodios violentos incluyó además tres balaceras contra viviendas y disparos en la vía pública.
Uno de los ataques ocurrió en Río Atuel al 4000, en Villa Manuelita, donde desconocidos abrieron fuego contra el frente de una vivienda. Los peritos policiales constataron al menos cuatro impactos de bala sobre la fachada del inmueble.
Poco después, otra casa fue blanco de una balacera en bulevar Oroño al 3900. En ese lugar se contabilizaron al menos ocho disparos contra el frente de la vivienda, sin que se reportaran personas lesionadas.
A esos hechos se sumó una denuncia por detonaciones en Rouillón y pasaje 1905, también en el sudoeste rosarino. Al arribar al lugar, los efectivos encontraron 24 vainas servidas esparcidas sobre la calzada, aunque no se registraron víctimas ni daños informados oficialmente.
Los distintos episodios son investigados por separado y, hasta el momento, no existen elementos que permitan establecer una conexión entre ellos. No obstante, la reiteración de ataques armados en diferentes sectores de Rosario volvió a poner en evidencia la persistencia de hechos de violencia pese a la baja registrada en los índices de homicidios durante los últimos meses.
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