Generales
La industria santafesina no recupera: 7 de cada 10 ramas se achican
La actividad industrial de Santa Fe volvió a mostrar señales de deterioro en mayo y profundizó un escenario recesivo que se arrastra desde el segundo semestre del año pasado. La producción manufa...
Escuchar artículo
La actividad industrial de Santa Fe volvió a mostrar señales de deterioro en mayo y profundizó un escenario recesivo que se arrastra desde el segundo semestre del año pasado. La producción manufacturera registró una caída interanual del 1,3% y acumula un retroceso del 4,4% en los primeros cinco meses de 2026, según el último Informe de Actualidad Industrial elaborado por la Federación Industrial de Santa Fe (Fisfe).
El relevamiento advierte que la retracción alcanzó al 71% de las ramas industriales de la provincia, un dato que refleja el carácter generalizado de la desaceleración productiva y que confirma que la recuperación económica aún no llega al entramado fabril santafesino.
En términos históricos, el panorama también resulta desfavorable. El índice de producción industrial correspondiente a mayo se ubicó un 8,9% por debajo del registrado en el mismo mes de 2023 y un 14,3% por debajo del nivel alcanzado en mayo de 2022.
A pesar del contexto adverso, el informe identifica algunos sectores que lograron sostener un desempeño positivo. La molienda de oleaginosas fue la actividad que más contribuyó al índice general, impulsada por un incremento interanual del 9,4%, seguida por la industria siderúrgica, que registró una expansión del 14,1%. También crecieron la producción de lácteos (4,8%) y la demanda de energía eléctrica industrial (0,9%), un indicador asociado al nivel de utilización de las plantas fabriles.
Sin embargo, esas mejoras no alcanzaron para compensar las fuertes caídas observadas en otras actividades estratégicas para la provincia.
Entre los sectores más afectados aparece la maquinaria agropecuaria, con un desplome interanual del 29,6%, seguida por la industria metalúrgica, que retrocedió 18,1%. También mostraron bajas significativas la fabricación de muebles y colchones (-6,7%), las manufacturas de plástico (-4,7%), las autopartes y la maquinaria de uso general.
El informe también refleja el impacto de la desaceleración sobre otras variables económicas. La faena bovina disminuyó un 10,8% respecto de mayo del año pasado y las exportaciones de manufacturas de origen industrial (MOI), medidas en volumen, cayeron 18,4%, reflejando la debilidad tanto del mercado interno como de la demanda externa.
EMPLEO INDUSTRIAL
El mercado laboral tampoco escapó a la tendencia negativa. Según los datos citados por Fisfe, el empleo industrial en Santa Fe perdió alrededor de 2.300 puestos de trabajo en la comparación interanual a marzo de 2026, mientras que a nivel nacional la industria eliminó unos 47.600 empleos asalariados en el mismo período.
El diagnóstico de la entidad empresaria coincide con otros indicadores conocidos en los últimos días sobre la economía rosarina. El Centro de Información Económica (CIE) de la Municipalidad informó que en abril la facturación real de comercios, industrias y servicios cayó 6,2% interanual, con el comercio y la manufactura como los sectores más golpeados.
Con estos resultados, la industria santafesina continúa sin encontrar un punto de inflexión. Aunque algunos complejos exportadores vinculados al agro y la siderurgia muestran signos de recuperación, la mayoría de las actividades manufactureras sigue operando por debajo de los niveles de años anteriores, en un contexto de consumo deprimido, apertura de importaciones y menor inversión productiva.
El relevamiento advierte que la retracción alcanzó al 71% de las ramas industriales de la provincia, un dato que refleja el carácter generalizado de la desaceleración productiva y que confirma que la recuperación económica aún no llega al entramado fabril santafesino.
En términos históricos, el panorama también resulta desfavorable. El índice de producción industrial correspondiente a mayo se ubicó un 8,9% por debajo del registrado en el mismo mes de 2023 y un 14,3% por debajo del nivel alcanzado en mayo de 2022.
A pesar del contexto adverso, el informe identifica algunos sectores que lograron sostener un desempeño positivo. La molienda de oleaginosas fue la actividad que más contribuyó al índice general, impulsada por un incremento interanual del 9,4%, seguida por la industria siderúrgica, que registró una expansión del 14,1%. También crecieron la producción de lácteos (4,8%) y la demanda de energía eléctrica industrial (0,9%), un indicador asociado al nivel de utilización de las plantas fabriles.
Sin embargo, esas mejoras no alcanzaron para compensar las fuertes caídas observadas en otras actividades estratégicas para la provincia.
Entre los sectores más afectados aparece la maquinaria agropecuaria, con un desplome interanual del 29,6%, seguida por la industria metalúrgica, que retrocedió 18,1%. También mostraron bajas significativas la fabricación de muebles y colchones (-6,7%), las manufacturas de plástico (-4,7%), las autopartes y la maquinaria de uso general.
El informe también refleja el impacto de la desaceleración sobre otras variables económicas. La faena bovina disminuyó un 10,8% respecto de mayo del año pasado y las exportaciones de manufacturas de origen industrial (MOI), medidas en volumen, cayeron 18,4%, reflejando la debilidad tanto del mercado interno como de la demanda externa.
EMPLEO INDUSTRIAL
El mercado laboral tampoco escapó a la tendencia negativa. Según los datos citados por Fisfe, el empleo industrial en Santa Fe perdió alrededor de 2.300 puestos de trabajo en la comparación interanual a marzo de 2026, mientras que a nivel nacional la industria eliminó unos 47.600 empleos asalariados en el mismo período.
El diagnóstico de la entidad empresaria coincide con otros indicadores conocidos en los últimos días sobre la economía rosarina. El Centro de Información Económica (CIE) de la Municipalidad informó que en abril la facturación real de comercios, industrias y servicios cayó 6,2% interanual, con el comercio y la manufactura como los sectores más golpeados.
Con estos resultados, la industria santafesina continúa sin encontrar un punto de inflexión. Aunque algunos complejos exportadores vinculados al agro y la siderurgia muestran signos de recuperación, la mayoría de las actividades manufactureras sigue operando por debajo de los niveles de años anteriores, en un contexto de consumo deprimido, apertura de importaciones y menor inversión productiva.
Comentarios
Deja tu comentario