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Una vez más, la jornada legislativa de la provincia de Santa Fe funcionó como una caja de resonancia de la interna en la coalición gobernante Unidos. Se vio principalmente en el Senado, donde la falta de acuerdos hizo caer una vez más el eterno tratamiento de la ley de cuidacoches. Pero también en Diputados, donde tres de los partidos que conforman el oficialismo presentaron sus propias reformas del régimen electoral, todos por separado.

La decisión del Senado de postergar el tratamiento de la ley de cuidacoches se dio luego de que regresara en revisión desde Diputados, donde la intervención de la Iglesia y organismos de derechos humanos permitieron meter modificaciones de última hora. “Esta postergación es una señal más de la baja calidad institucional de la iniciativa", señaló el abogado Guillermo Munne, del Foro contra la Impunidad y por la Justicia, al conocer la novedad de la Cámara alta.

Desde Unidos reconocieron que el proceso se dilató porque existen "diferencias" con la nueva redacción y que no fue posible alcanzar un acuerdo en las reuniones previas de comisión, por lo que el expediente seguirá en estudio. La intención de los senadores es volver al texto original presentado por el javkinista Ciro Seisas.

Las modificaciones incorporadas por Diputados generaron fuertes discusiones tras su tratamiento, semanas atrás. Entre otros cambios, el texto sumó la creación de nuevos cargos judiciales, un punto que despertó cuestionamientos tanto de la oposición como de sectores del propio oficialismo.

A esas diferencias se sumó un actor no menor: el ministro de Seguridad, Pablo Cococcioni, quien previo al posible debate en el Recinto tomó distancia de la versión aprobada por la Cámara baja.

El funcionario de Gobierno cuestionó que la Provincia avance sobre una problemática que considera propia de los municipios. "Los gobiernos locales son los dueños del espacio público", dijo.

Luego rechazó la creación de nuevos cargos judiciales: "Me parece que hay formas más baratas de resolverlo. No me traten el trapito como que hay que hacerle un juicio, nombrar fiscales. Es un gastadero de plata", señaló.

Todas estas objeciones apuntan, en buena medida, a las modificaciones impulsadas por el socialismo, sector que durante todo el debate insistió en incorporar una mirada más orientada a la inclusión social. Esa diferencia de enfoque volvió a quedar expuesta en una discusión que, lejos de cerrarse, regresó al Senado sin consenso dentro de la propia coalición de gobierno.

La otra expresión de esa falta de coordinación apareció en Diputados. En lugar de presentar una propuesta común, tres sectores de Unidos ingresaron por separado sus proyectos de reforma electoral. El socialista Joaquín Blanco, el referente de UNO Walter Ghione y la radical Silvana Di Stéfano optaron por impulsar iniciativas propias, que ahora se sumarán a las ya presentadas por el bloque justicialista y por el Frente Amplio por la Soberanía.

Pero tal como sucede con el tema cuidacoches, es probable que Unidos deba resolver sus diferencias internas antes de avanzar con la agenda en materia electoral del gobierno de Pullaro.