Escuchar artículo
La paritaria docente fue finalmente anunciada y volverá a sentar este jueves al Gobierno de Maximiliano Pullaro con los gremios del sector, en una mesa de negociación marcada a priori por la desconfianza y la tensión.

Aunque la provincia mantiene bajo reserva su propuesta salarial, el usual anticipo oficial de que los aumentos "buscarán acompañar la evolución de la inflación" ya choca con los reclamos sindicales que piden una "fuerte" recomposición por la pérdida del poder adquisitivo.

Tales anticipos prometen reeditar el habitual escenario sobre el que descansa la discusión paritaria desde que asumió la actual gestión provincial y la del presidente Javier Milei. Esto es, negociaciones extensas, acuerdos difíciles y un cierre que difícilmente deje conformes a todas las partes, especialmente a los trabajadores.

La ronda comenzará a las 8 con la administración central, donde participarán UPCN y ATE. A las 13.30 será el turno de los docentes públicos y privados, con la presencia de Amsafé, Sadop, UDA y el resto de las organizaciones gremiales, mientras que el viernes se reunirán los representantes de los profesionales de la salud.

En principio, desde Casa Gris analizan una propuesta para todo el segundo semestre o un esquema de aumentos escalonados con revisiones periódicas, una modalidad que el Ejecutivo ya utilizó en negociaciones anteriores.

Del otro lado de la mesa, los sindicatos llegarán con una agenda que excede ampliamente la discusión porcentual. Desde Amsafé sostienen que los docentes acumulan una pérdida cercana al 5% durante el primer semestre de este año y estiman que el deterioro del poder adquisitivo alcanza el 35% si se incorpora el arrastre de 2024.

El secretario gremial de Amsafé provincial, Paulo Juncos, adelantó asimismo que volverán a exigir la revisión del programa Asistencia Perfecta, o presentismo, al que consideran un castigo para los trabajadores. "El sistema perjudica tanto a los docentes como a la educación pública al incentivar que concurran a trabajar incluso cuando están enfermos", planteó en diálogo con la prensa.

También pidió revisar la reforma previsional impulsada por el Gobierno provincial, otro de los puntos que genera un "fuerte rechazo" entre activos y jubilados.

En Sadop el diagnóstico no es más optimista. Su secretario general, Martín Lucero, aseguró que concurrirán "con la mente abierta", aunque admitió que las expectativas "son bajas" por los antecedentes de la relación entre el Ejecutivo y los docentes.

El gremio reclamará una recomposición cercana al 30%, que contempla un 15% de recuperación por el primer semestre, un piso del 11% para la segunda mitad del año según la inflación y las pérdidas acumuladas de negociaciones anteriores.



También pondrá sobre la mesa la eliminación del premio por asistencia. En tal marco, Lucero sostuvo que el problema "ya excede la discusión gremial" y cuestionó que el beneficio termine "afectando a trabajadoras embarazadas, docentes con enfermedades graves o quienes deben cuidar familiares".

Así las cosas y desde la llegada de Pullaro, las paritarias docentes estuvieron atravesadas por conflictos recurrentes, con aumentos que en varias oportunidades terminaron siendo otorgados por decreto, tras el rechazo sindical.

Durante ese período, el Ejecutivo defendió una política de incrementos atados a la inflación y complementó esa estrategia con el programa Asistencia Perfecta, mientras los gremios insistieron en que la pérdida salarial nunca fue recuperada.

A ese escenario se suma la eliminación del Fondo Nacional de Incentivo Docente (FONID), decidida por el Gobierno nacional, que significó una reducción de entre el 10% y el 13% del salario neto docente y que la provincia nunca compensó.