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La jueza Paula Álvarez condenó a Mauro Esqueff a cuatro años de prisión efectiva tras homologar un procedimiento abreviado. El financista rosarino fue hallado responsable de los delitos de estafa en 64 hechos, uso de instrumento público falso y estelionato en tres hechos.

La investigación estuvo a cargo de la fiscal María Teresa Granato, quien atribuyó a Esqueff una serie de maniobras realizadas desde el 13 de abril de 2021 hasta la actualidad mediante la firma de contratos de adhesión a fondos comunes de inversión y anexos, con los que habría defraudado hasta el momento a 46 personas.

Según la acusación, el condenado utilizaba "maquinaciones y artificios" para convencer a las víctimas de entregar distintas sumas de dinero bajo la promesa de inversiones con elevados rendimientos, generando un perjuicio económico que asciende a 825.321 dólares.

La maniobra detrás de las inversiones

De acuerdo con la Fiscalía, Esqueff se presentaba como asesor financiero y comercial inscripto en la Comisión Nacional de Valores y como integrante del denominado Grupo Inversor GEMAS, vinculado a la venta de joyas, bijouterie y accesorios.

El acusado tuvo locales comerciales en calle Maipú al 2400 y luego en Rioja al 900, además de un espacio tipo casa de té en Presidente Roca al 100. Según la investigación, utilizaba una oficina apartada dentro del local de calle Rioja para recibir personalmente a los clientes, generando una imagen de confianza y solvencia.

Allí ofrecía contratos de adhesión para invertir dinero en supuestos negocios vinculados a importaciones, exportaciones, compra y venta de bienes, inmuebles, acciones, bonos, negocios agropecuarios y otras operaciones comerciales.

La Fiscalía sostuvo que Esqueff solicitaba principalmente entregas de dinero en efectivo y en dólares, prometiendo rendimientos anuales que oscilaban entre el 86% y el 122%. Los intereses eran abonados en pesos y, al comienzo, cumplía con algunos pagos para generar confianza y lograr que los clientes reinvirtieran sus ganancias o aumentaran el capital aportado.

Con el paso del tiempo, habría incorporado nuevas modalidades, como los denominados "fondos de custodia" de 8, 10 o 15 días, con altos intereses y rápida disponibilidad, además de operaciones de compra de dólar MEP que nunca se concretaban.

La acusación describió el esquema como una estafa piramidal o sistema Ponzi, ya que el dinero recibido no era destinado a las inversiones prometidas, sino que una parte era utilizada para pagar rendimientos a otros clientes y otra para beneficio personal del imputado.

Ventas de terrenos inexistentes en Funes

Además de las inversiones financieras, la Fiscalía le atribuyó maniobras vinculadas al supuesto Fideicomiso Arquicentro.

Según la causa, Esqueff se presentó como administrador de ese fideicomiso y realizó operaciones de venta de terrenos en la localidad de Funes, pese a que no tenía derechos sobre los inmuebles ni existía el loteo mencionado.

En uno de los casos, habría firmado una reserva de compra el 2 de diciembre de 2023 y recibido 6.400 dólares de una víctima. En otro, suscribió un boleto de compraventa el 1 de diciembre de 2023 por un terreno inexistente y recibió 18.000 dólares. Una tercera operación involucró a dos personas que entregaron en conjunto otros 18.000 dólares.

Un certificado falso

La investigación también incluyó un hecho de falsificación documental. La Fiscalía señaló que el 19 de enero de 2024 Esqueff confeccionó un supuesto certificado de cobertura de seguros que indicaba falsamente la existencia de una póliza por un respaldo de 50 millones de pesos a nombre de una persona.

El documento habría sido utilizado para reforzar la confianza de una víctima en la operatoria de inversión, aunque la compañía aseguradora mencionada no había emitido esa cobertura.