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Un hombre ingresó armado a un bazar del microcentro de la ciudad de Santa Fe, le disparó a una adolescente de 16 años que se encontraba en la caja y escapó sin llevarse dinero ni mercadería. El ataque, ocurrido el viernes por la noche sobre calle San Jerónimo al 2100, es investigado por la Justicia y, con el avance de la causa, cobró fuerza una hipótesis que va más allá de un hecho de inseguridad: una presunta represalia vinculada a un conflicto entre comerciantes de la comunidad china.

Según la reconstrucción realizada por los investigadores, el agresor llegó al lugar en motocicleta, estacionó frente al comercio, descendió sin quitarse el casco e ingresó directamente al local.

Allí efectuó un único disparo que impactó en el hombro de la adolescente, que en ese momento estaba contando dinero en la caja registradora. Inmediatamente volvió a subir al rodado y escapó.

El hecho llamó la atención desde el primer momento porque el atacante no intentó llevarse la recaudación ni ningún otro elemento del negocio. Esa circunstancia llevó a los investigadores a descartar, en principio, el robo como móvil del ataque y a orientar la pesquisa hacia una agresión dirigida.

Con el correr de las horas surgió la principal línea investigativa. La adolescente baleada es hija de un ciudadano argentino y de una mujer de nacionalidad china, y los pesquisas comenzaron a analizar si el ataque estuvo relacionado con una disputa entre comerciantes de esa comunidad.

La hipótesis que hoy concentra la investigación sostiene que la familia habría abierto recientemente una nueva sucursal comercial y que esa decisión pudo haber desencadenado una represalia.

Fuentes de la investigación consideran que el hecho presenta características compatibles con una modalidad de intimidación utilizada en conflictos entre comerciantes, aunque aclaran que esa línea todavía debe ser respaldada por las pruebas que se incorporen al expediente.

Tras el ataque, la adolescente fue asistida por personal del SIES 107 y trasladada al hospital José María Cullen. Los médicos constataron que presentaba una herida de arma de fuego en un hombro, con orificio de salida, y luego de las curaciones correspondientes recibió el alta médica, ya que la lesión no comprometió órganos vitales.

Como parte de las medidas ordenadas por la Fiscalía, durante la misma noche del viernes fue hallada una motocicleta que, según los investigadores, habría sido utilizada para cometer el ataque. El vehículo fue secuestrado y será sometido a peritajes para buscar huellas y otros rastros que permitan avanzar en la identificación del autor.

La causa está a cargo del fiscal de Homicidios del Ministerio Público de la Acusación, Andrés Marchi, quien ordenó profundizar el análisis de las imágenes de las cámaras de seguridad, tomar nuevos testimonios y realizar las pericias sobre la motocicleta secuestrada. Por el momento no hay personas detenidas.