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La tarde del sábado tuvo un clima especial en la cuadra de Corrientes al 3000. Entre vecinos, militantes, antiguos integrantes y jóvenes que hoy sostienen el proyecto, la asociación civil Sembrando Derechos inauguró su nueva sede en Corrientes 3035, en pleno barrio Corrientes. El regreso a esa zona de la ciudad tiene un fuerte contenido simbólico: a pocas cuadras de allí, hace más de tres décadas, un grupo de jóvenes comenzó a reunirse para acompañar a niños y niñas del barrio.

La historia de la organización se remonta a abril de 1990, cuando comenzó a trabajar en la entonces Villa La Lata. En aquellos primeros años, la iniciativa se concentró en garantizar una merienda y brindar apoyo escolar a chicos y chicas del sector. Con el paso del tiempo y las transformaciones urbanas que modificaron la geografía de la ciudad, muchas familias fueron trasladadas a otros barrios, entre ellos Godoy.

Sembrando Derechos acompañó ese proceso y mantuvo su presencia junto a las familias. Aquella experiencia inicial de asistencia y acompañamiento fue ampliándose hasta convertirse en un espacio dedicado a la promoción y defensa de los derechos de niños, niñas y jóvenes.

Durante el acto de inauguración, Mónica y Fabián Peralta, fundadores de la organización junto a otros integrantes del grupo original, repasaron ese recorrido. Lejos de la nostalgia, ambos remarcaron la necesidad de sostener la identidad barrial que dio origen al proyecto y señalaron que la nueva sede representa una continuidad del trabajo construido durante décadas.

La apertura de la casa también permitió visibilizar un proceso de renovación generacional. El actual presidente de la institución, Sebastián Martínez, fue uno de los niños que asistían años atrás al llamado Taller de la Libertad. Hoy le toca conducir la organización y asumir la responsabilidad de proyectar el trabajo hacia el futuro.



Esa trayectoria personal se convirtió en uno de los símbolos de la jornada: quienes alguna vez recibieron acompañamiento son ahora quienes impulsan las actividades y sostienen la vida cotidiana de la institución.

Desde la organización sostienen que la construcción colectiva y la alegría compartida constituyen herramientas fundamentales frente al individualismo y las dificultades sociales. Con la nueva sede, Sembrando Derechos busca consolidar un espacio de encuentro, participación y promoción de derechos, recuperando además el vínculo con el territorio donde comenzó su historia.

Instalada nuevamente a pocas cuadras de sus orígenes, la asociación afronta una nueva etapa. El desafío, señalan sus integrantes, sigue siendo el mismo que hace más de treinta años: acompañar a niños, niñas y jóvenes, fortalecer las redes comunitarias y demostrar que la organización colectiva puede transformar la realidad de los barrios.

La nueva casa de Corrientes 3035 se propone así como un punto de encuentro para vecinos, voluntarios y nuevas generaciones dispuestas a continuar una experiencia nacida en la solidaridad y sostenida a lo largo del tiempo por el compromiso comunitario.

Instagram: @ac_sembrandoderechos