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Primer jurado popular en Rosario: piden perpetua por un doble crimen
Con el inicio del primer juicio por jurados realizado en Rosario, la Justicia santafesina comenzó el lunes a juzgar a un hombre acusado de matar a su esposa y a la pareja de ella. Y este martes la Fi...
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Con el inicio del primer juicio por jurados realizado en Rosario, la Justicia santafesina comenzó el lunes a juzgar a un hombre acusado de matar a su esposa y a la pareja de ella. Y este martes la Fiscalía pidió la pena de prisión perpetua.
El debate está a cargo de la jueza Eleonora Verón. La particularidad del proceso es que la decisión sobre la culpabilidad o inocencia del acusado quedará en manos de un jurado popular integrado por doce personas –seis hombres y seis mujeres– sin formación jurídica.
El fiscal Alejandro Ferlazzo, de la Unidad Fiscal de Violencias Altamente Lesivas, acusa a Aníbal Cabañas, de 62 años, por los delitos de homicidio calificado por el vínculo y mediando violencia de género, agravado por el uso de arma de fuego, en perjuicio de Natalia Ocampo; homicidio agravado por el uso de arma de fuego en perjuicio de César Valenzuela; portación ilegítima de arma de fuego de guerra, encubrimiento y daño, todo en concurso real.
Según la acusación, el hecho ocurrió el 6 de abril de 2025, alrededor de las 13.45, en una pensión ubicada en Uruguay al 5300, en barrio Triángulo, donde residía Natalia Ocampo mientras atravesaba un proceso de separación del imputado.
La Fiscalía sostiene que el acusado ingresó al inmueble utilizando llaves que previamente había sustraído a su ex pareja. Una vez en el interior, se dirigió a la planta alta, donde Ocampo se encontraba con César Valenzuela, su actual pareja.
De acuerdo con la reconstrucción fiscal, el hombre pateó una puerta interna y accedió al sector de living-comedor, donde efectuó al menos ocho disparos con una pistola Bersa calibre 9 milímetros. Ocampo recibió dos disparos en la cabeza y uno en el cuerpo, mientras que Valenzuela recibió cinco disparos en distintas partes del cuerpo luego de un forcejeo.
Natalia Ocampo murió por un daño craneoencefálico grave provocado por proyectiles de arma de fuego. César Valenzuela falleció a causa de un shock hipovolémico derivado de lesiones viscerales y vasculares cervicales y torácicas.
La acusación también sostiene que, tras el ataque, el imputado abandonó el lugar y ocultó el arma utilizada en la vivienda de un familiar.
Para la Fiscalía, el homicidio de Ocampo se produjo en un contexto de violencia de género. El matrimonio había mantenido una relación de aproximadamente 18 años y existían antecedentes de denuncias por violencia desde 2010.
Además, el Ministerio Público destacó que el 26 de marzo de 2025 se había dictado una prohibición de acercamiento del acusado hacia la víctima y su domicilio, medida de la que había sido notificado.
Ese mismo día, según la imputación, el hombre profirió amenazas de muerte contra Ocampo en la vereda de la vivienda de ella, en Uruguay al 3500, realizando gestos intimidatorios.
La Fiscalía considera que el vínculo estuvo marcado por episodios de maltrato físico y psicológico y por situaciones de violencia económica relacionadas con disputas por bienes que el acusado consideraba propios.
El juicio se desarrolla bajo el sistema de jurados populares recientemente implementado en Santa Fe para determinados delitos graves. Durante el debate, el jurado deberá escuchar a testigos, peritos y a las partes, analizar la prueba presentada y, finalmente, emitir un veredicto sobre la responsabilidad penal del acusado.
El debate está a cargo de la jueza Eleonora Verón. La particularidad del proceso es que la decisión sobre la culpabilidad o inocencia del acusado quedará en manos de un jurado popular integrado por doce personas –seis hombres y seis mujeres– sin formación jurídica.
El fiscal Alejandro Ferlazzo, de la Unidad Fiscal de Violencias Altamente Lesivas, acusa a Aníbal Cabañas, de 62 años, por los delitos de homicidio calificado por el vínculo y mediando violencia de género, agravado por el uso de arma de fuego, en perjuicio de Natalia Ocampo; homicidio agravado por el uso de arma de fuego en perjuicio de César Valenzuela; portación ilegítima de arma de fuego de guerra, encubrimiento y daño, todo en concurso real.
Según la acusación, el hecho ocurrió el 6 de abril de 2025, alrededor de las 13.45, en una pensión ubicada en Uruguay al 5300, en barrio Triángulo, donde residía Natalia Ocampo mientras atravesaba un proceso de separación del imputado.
La Fiscalía sostiene que el acusado ingresó al inmueble utilizando llaves que previamente había sustraído a su ex pareja. Una vez en el interior, se dirigió a la planta alta, donde Ocampo se encontraba con César Valenzuela, su actual pareja.
De acuerdo con la reconstrucción fiscal, el hombre pateó una puerta interna y accedió al sector de living-comedor, donde efectuó al menos ocho disparos con una pistola Bersa calibre 9 milímetros. Ocampo recibió dos disparos en la cabeza y uno en el cuerpo, mientras que Valenzuela recibió cinco disparos en distintas partes del cuerpo luego de un forcejeo.
Natalia Ocampo murió por un daño craneoencefálico grave provocado por proyectiles de arma de fuego. César Valenzuela falleció a causa de un shock hipovolémico derivado de lesiones viscerales y vasculares cervicales y torácicas.
La acusación también sostiene que, tras el ataque, el imputado abandonó el lugar y ocultó el arma utilizada en la vivienda de un familiar.
Para la Fiscalía, el homicidio de Ocampo se produjo en un contexto de violencia de género. El matrimonio había mantenido una relación de aproximadamente 18 años y existían antecedentes de denuncias por violencia desde 2010.
Además, el Ministerio Público destacó que el 26 de marzo de 2025 se había dictado una prohibición de acercamiento del acusado hacia la víctima y su domicilio, medida de la que había sido notificado.
Ese mismo día, según la imputación, el hombre profirió amenazas de muerte contra Ocampo en la vereda de la vivienda de ella, en Uruguay al 3500, realizando gestos intimidatorios.
La Fiscalía considera que el vínculo estuvo marcado por episodios de maltrato físico y psicológico y por situaciones de violencia económica relacionadas con disputas por bienes que el acusado consideraba propios.
El juicio se desarrolla bajo el sistema de jurados populares recientemente implementado en Santa Fe para determinados delitos graves. Durante el debate, el jurado deberá escuchar a testigos, peritos y a las partes, analizar la prueba presentada y, finalmente, emitir un veredicto sobre la responsabilidad penal del acusado.
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