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Llegó a trabajar y dos encapuchados le incendiaron el auto
La tranquilidad de la cuadra de Gálvez al 1200 se vio alterada este jueves antes del amanecer, cuando dos personas encapuchadas incendiaron el automóvil de la encargada de una fábrica textil de la ...
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La tranquilidad de la cuadra de Gálvez al 1200 se vio alterada este jueves antes del amanecer, cuando dos personas encapuchadas incendiaron el automóvil de la encargada de una fábrica textil de la zona. El ataque ocurrió a plena luz del día y fue contenido gracias a la rápida intervención de empleados de la empresa, que utilizaron matafuegos para apagar las llamas antes de que el fuego consumiera por completo el vehículo.
Según relataron testigos, los agresores llegaron caminando hasta el lugar, portando una botella plástica con combustible. Tras identificar el automóvil, un Chevrolet Onix blanco que había sido estacionado minutos antes por su propietaria, rociaron la carrocería con el líquido inflamable y le prendieron fuego antes de escapar corriendo.
El vehículo había sido dejado en la calle alrededor de las 6.15, como parte de la rutina habitual de su dueña, encargada de la fábrica ubicada sobre esa misma cuadra. La maniobra fue advertida por el guardia de seguridad de la empresa, quien observó la secuencia y alertó de inmediato a los trabajadores que ya se encontraban dentro de la planta.
La reacción fue inmediata. Varios empleados tomaron los extintores instalados en el establecimiento y corrieron hacia la calle para combatir el incendio. Gracias a esa intervención, las llamas pudieron ser controladas en pocos minutos.
A pesar de que el fuego fue sofocado antes de propagarse por completo, el automóvil sufrió daños importantes. El sector más afectado fue el interior, especialmente la zona del tablero, mientras que la carrocería quedó cubierta por el polvo químico utilizado para extinguir las llamas.
Junto al rodado quedó abandonada la botella plástica empleada por los atacantes para transportar el combustible. El elemento fue preservado en el lugar y podría transformarse en una pieza clave para la investigación que intentará identificar a los responsables.
La propia víctima aseguró no haber visto el ataque. “No vi nada. Un guardia dijo que observó a dos encapuchados tirarle nafta y prenderle fuego. Los chicos de la empresa lo apagaron con extinguidores. Es increíble”, expresó todavía conmocionada, al aire de LT8.
Entre los trabajadores predominaba el desconcierto. Nadie pudo explicar por qué el automóvil fue elegido como blanco de la agresión. Consultados sobre si se trató de un mensaje dirigido a la mujer, a la empresa o de un hecho aleatorio, los empleados evitaron especulaciones. “Acá había otros autos estacionados. No sabemos qué pudo haber motivado algo así”, señaló uno de ellos.
Las circunstancias del ataque y la aparente planificación de los agresores alimentan las sospechas de que no se trató de un episodio casual. Por estas horas, investigadores intentan reconstruir la secuencia mediante testimonios y registros de cámaras de seguridad de la zona para determinar quiénes fueron los autores y cuál fue el móvil del violento episodio.
Según relataron testigos, los agresores llegaron caminando hasta el lugar, portando una botella plástica con combustible. Tras identificar el automóvil, un Chevrolet Onix blanco que había sido estacionado minutos antes por su propietaria, rociaron la carrocería con el líquido inflamable y le prendieron fuego antes de escapar corriendo.
El vehículo había sido dejado en la calle alrededor de las 6.15, como parte de la rutina habitual de su dueña, encargada de la fábrica ubicada sobre esa misma cuadra. La maniobra fue advertida por el guardia de seguridad de la empresa, quien observó la secuencia y alertó de inmediato a los trabajadores que ya se encontraban dentro de la planta.
La reacción fue inmediata. Varios empleados tomaron los extintores instalados en el establecimiento y corrieron hacia la calle para combatir el incendio. Gracias a esa intervención, las llamas pudieron ser controladas en pocos minutos.
A pesar de que el fuego fue sofocado antes de propagarse por completo, el automóvil sufrió daños importantes. El sector más afectado fue el interior, especialmente la zona del tablero, mientras que la carrocería quedó cubierta por el polvo químico utilizado para extinguir las llamas.
Junto al rodado quedó abandonada la botella plástica empleada por los atacantes para transportar el combustible. El elemento fue preservado en el lugar y podría transformarse en una pieza clave para la investigación que intentará identificar a los responsables.
La propia víctima aseguró no haber visto el ataque. “No vi nada. Un guardia dijo que observó a dos encapuchados tirarle nafta y prenderle fuego. Los chicos de la empresa lo apagaron con extinguidores. Es increíble”, expresó todavía conmocionada, al aire de LT8.
Entre los trabajadores predominaba el desconcierto. Nadie pudo explicar por qué el automóvil fue elegido como blanco de la agresión. Consultados sobre si se trató de un mensaje dirigido a la mujer, a la empresa o de un hecho aleatorio, los empleados evitaron especulaciones. “Acá había otros autos estacionados. No sabemos qué pudo haber motivado algo así”, señaló uno de ellos.
Las circunstancias del ataque y la aparente planificación de los agresores alimentan las sospechas de que no se trató de un episodio casual. Por estas horas, investigadores intentan reconstruir la secuencia mediante testimonios y registros de cámaras de seguridad de la zona para determinar quiénes fueron los autores y cuál fue el móvil del violento episodio.
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