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A pocas semanas de una nueva conmemoración del Día de la Bandera, avanzan las tareas de restauración del Monumento Nacional a la Bandera, una intervención que busca recuperar sectores deteriorados del principal emblema arquitectónico de Rosario y mejorar sus condiciones de conservación.

Según informaron desde el Gobierno provincial, la obra había alcanzado cerca de un 60 por ciento de ejecución antes de quedar paralizada y actualmente se encuentra en etapa de reactivación con vistas al acto central del próximo 20 de junio.



Los trabajos cuentan con asistencia técnica de la empresa Mapei, especializada en materiales para la construcción y restauración patrimonial, que ha participado en intervenciones sobre edificios históricos de relevancia internacional, entre ellos la Catedral de Notre Dame, en París, y el Coliseo Romano.

La intervención contempla la reconstrucción de carpetas y pisos en distintos sectores del complejo, utilizando materiales de endurecimiento rápido para reducir los tiempos de ejecución y permitir una pronta habilitación de los espacios. También se realizan tareas de impermeabilización destinadas a corregir filtraciones y problemas de humedad, uno de los principales factores de deterioro de las estructuras de hormigón.

Otro de los ejes de la obra es la reparación y reposición de revestimientos exteriores mediante la colocación de placas de gran formato y sistemas de adhesión diseñados para acompañar los movimientos estructurales y las variaciones climáticas. Además, se ejecutan trabajos de sellado de juntas y terminaciones para reforzar la protección frente al ingreso de agua.

Desde la empresa señalaron que la intervención se desarrolla bajo criterios de conservación patrimonial y con la participación de especialistas en restauración y arqueología, con el objetivo de preservar las características originales del monumento.



La CEO de Mapei, Verónica Squinzi, sostuvo que en este tipo de obras la incorporación de nuevas tecnologías debe estar orientada a la conservación de los bienes históricos. “Cada intervención requiere un trabajo extremadamente cuidadoso, donde no solo importa la resistencia o la innovación técnica, sino también respetar la identidad arquitectónica y arqueológica original de cada obra”, indicó.

El Monumento Nacional a la Bandera, inaugurado en 1957 y proyectado por los arquitectos Ángel Guido y Alejandro Bustillo junto al escultor José Fioravanti, es uno de los principales símbolos urbanos y turísticos de Rosario. Las tareas de restauración forman parte de un proceso de mantenimiento integral destinado a preservar el estado de una estructura que recibe miles de visitantes cada año y que concentra los principales actos patrios vinculados a la enseña nacional.