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Javkin y Pullaro inauguraron la restauración del Monumento a la Bandera
El gobernador de Santa Fe, Maximiliano Pullaro, encabezó este miércoles la inauguración de las obras de restauración y puesta en valor del Monumento Nacional a la Bandera, una intervención que ha...
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El gobernador de Santa Fe, Maximiliano Pullaro, encabezó este miércoles la inauguración de las obras de restauración y puesta en valor del Monumento Nacional a la Bandera, una intervención que había quedado inconclusa durante años bajo la órbita del Estado nacional y que finalmente fue terminada por la Provincia con una inversión superior a los 4.000 millones de pesos.
El acto se realizó a dos días de una nueva conmemoración del Día de la Bandera y marcó el cierre de una obra que acumulaba más de una década de retrasos, interrupciones y cambios de gestión. La restauración permitió recuperar espacios emblemáticos del principal monumento histórico de Rosario, además de concretar trabajos de conservación destinados a preservar su patrimonio arquitectónico.
Durante la ceremonia, Pullaro destacó el valor simbólico del Monumento y cuestionó las demoras que mantuvieron durante años el predio rodeado de andamios y estructuras de obra.
“La inmensidad del Monumento Nacional a la Bandera habla por sí misma. No tenemos que agregar ningún adjetivo para describir esta majestuosidad y lo que representa para el pueblo de Rosario, de Santa Fe y de la República Argentina”, afirmó.
El mandatario sostuvo además que “los argentinos, y particularmente quienes vivimos en esta ciudad, no nos merecíamos tener un obrador instalado año tras año, quitándole belleza y esplendor a esta obra magnífica que nos representa y nos une”, y remarcó que la Provincia decidió concluir los trabajos con recursos propios.
Según informó el Gobierno santafesino, la gestión provincial asumió una deuda cercana a los 1.500 millones de pesos que el Estado nacional mantenía con la empresa contratista y destinó otros 2.600 millones para completar las tareas pendientes.
Por su parte, el ministro de Obras Públicas, Lisandro Enrico, aseguró que la restauración forma parte de una serie de intervenciones destinadas a recuperar espacios estratégicos de Rosario. “Esta obra debía concluirla el Gobierno nacional, pero fue abandonada y quedó completamente paralizada. Entonces el gobernador nos dijo que no podía pasar otro 20 de Junio con el Monumento lleno de andamios”, señaló.
Los trabajos incluyeron la restauración integral de la histórica Sala de las Banderas, donde se reacondicionaron vitrinas, se reemplazaron vidrios y estructuras, se repararon cielorrasos y se realizaron tareas de conservación y pintura. También fueron restauradas la llama votiva y distintas piezas ornamentales de bronce que forman parte del conjunto monumental.
Tras el corte de cintas, alumnos de cuarto grado participaron de la tradicional Promesa de Lealtad a la Bandera, una actividad que anticipa las celebraciones centrales del 20 de Junio.
El intendente rosarino, Pablo Javkin, destacó la coincidencia entre la reapertura del Monumento y el inicio de las promesas escolares. “Seguramente recordarán este día para siempre. Para la ciudad, cada Promesa es una muestra de amor y de identidad”, expresó.
La finalización de la restauración pone fin a una de las obras patrimoniales más demoradas de Rosario y devuelve al principal ícono de la ciudad una imagen renovada de cara a una nueva celebración del Día de la Bandera, una fecha que cada año convierte al Monumento en el centro de las actividades cívicas y culturales de la región.
El acto se realizó a dos días de una nueva conmemoración del Día de la Bandera y marcó el cierre de una obra que acumulaba más de una década de retrasos, interrupciones y cambios de gestión. La restauración permitió recuperar espacios emblemáticos del principal monumento histórico de Rosario, además de concretar trabajos de conservación destinados a preservar su patrimonio arquitectónico.
Durante la ceremonia, Pullaro destacó el valor simbólico del Monumento y cuestionó las demoras que mantuvieron durante años el predio rodeado de andamios y estructuras de obra.
“La inmensidad del Monumento Nacional a la Bandera habla por sí misma. No tenemos que agregar ningún adjetivo para describir esta majestuosidad y lo que representa para el pueblo de Rosario, de Santa Fe y de la República Argentina”, afirmó.
El mandatario sostuvo además que “los argentinos, y particularmente quienes vivimos en esta ciudad, no nos merecíamos tener un obrador instalado año tras año, quitándole belleza y esplendor a esta obra magnífica que nos representa y nos une”, y remarcó que la Provincia decidió concluir los trabajos con recursos propios.
Según informó el Gobierno santafesino, la gestión provincial asumió una deuda cercana a los 1.500 millones de pesos que el Estado nacional mantenía con la empresa contratista y destinó otros 2.600 millones para completar las tareas pendientes.
Por su parte, el ministro de Obras Públicas, Lisandro Enrico, aseguró que la restauración forma parte de una serie de intervenciones destinadas a recuperar espacios estratégicos de Rosario. “Esta obra debía concluirla el Gobierno nacional, pero fue abandonada y quedó completamente paralizada. Entonces el gobernador nos dijo que no podía pasar otro 20 de Junio con el Monumento lleno de andamios”, señaló.
Los trabajos incluyeron la restauración integral de la histórica Sala de las Banderas, donde se reacondicionaron vitrinas, se reemplazaron vidrios y estructuras, se repararon cielorrasos y se realizaron tareas de conservación y pintura. También fueron restauradas la llama votiva y distintas piezas ornamentales de bronce que forman parte del conjunto monumental.
Tras el corte de cintas, alumnos de cuarto grado participaron de la tradicional Promesa de Lealtad a la Bandera, una actividad que anticipa las celebraciones centrales del 20 de Junio.
El intendente rosarino, Pablo Javkin, destacó la coincidencia entre la reapertura del Monumento y el inicio de las promesas escolares. “Seguramente recordarán este día para siempre. Para la ciudad, cada Promesa es una muestra de amor y de identidad”, expresó.
La finalización de la restauración pone fin a una de las obras patrimoniales más demoradas de Rosario y devuelve al principal ícono de la ciudad una imagen renovada de cara a una nueva celebración del Día de la Bandera, una fecha que cada año convierte al Monumento en el centro de las actividades cívicas y culturales de la región.
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