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Trabajadores de los centros de salud municipales de Rosario llevan adelante este jueves una jornada de protesta que incluye la suspensión de la atención al público y actividades de visibilización para reclamar una recomposición salarial urgente y mejores condiciones laborales.

La medida también se expresó mediante asambleas en distintos efectores de la red pública, entre ellos el Hospital de Niños Víctor J. Vilela y el Hospital Intendente Carrasco, donde los trabajadores expusieron la situación que atraviesa el sistema sanitario municipal y exigieron la reapertura de la discusión paritaria.

Desde el sector señalaron que la protesta representa una profundización de los reclamos que vienen realizando durante los últimos meses y que responde al agravamiento de la crisis que, aseguran, afecta a la salud pública local.

"Estamos viviendo una situación inédita. Nunca en la salud municipal atravesamos un escenario tan crítico como el actual. Tenemos los salarios más bajos de la historia y, por primera vez, los trabajadores de la salud provincial perciben ingresos superiores a los municipales", sostuvieron los referentes de la protesta.

Los trabajadores advirtieron que los bajos salarios y las condiciones laborales han provocado la renuncia de numerosos profesionales y dificultades para cubrir puestos en áreas sensibles del sistema. Según denunciaron, esta situación repercute directamente en la capacidad de respuesta de hospitales y centros de atención primaria.

Además del reclamo salarial, los manifestantes buscaron poner el foco en las consecuencias que, a su entender, la crisis tiene sobre la atención de la población. En ese sentido, señalaron que se registran demoras cada vez mayores para acceder a turnos con especialistas, faltantes de medicamentos, equipamiento de diagnóstico fuera de servicio y largas listas de espera para intervenciones quirúrgicas.

"Nuestro reclamo también apunta a hacer visible cómo se ha deteriorado la calidad de atención. Los pacientes esperan meses para conseguir turnos, hay equipos que no se reparan y las listas de espera se hacen interminables", afirmaron.

Los trabajadores sostienen que el deterioro de las condiciones laborales y la pérdida de poder adquisitivo afectan no solo al personal de salud, sino también al funcionamiento general de un sistema que durante años fue considerado una referencia a nivel nacional.

En ese marco, reclamaron una respuesta de las autoridades municipales y la apertura de una instancia de negociación que permita discutir tanto la situación salarial como las condiciones de trabajo y la inversión necesaria para sostener las prestaciones sanitarias.