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En el marco del Día Nacional de la Seguridad Vial, la Municipalidad difundió un balance sobre la evolución de distintos indicadores vinculados al tránsito en la ciudad. Según los datos oficiales, durante los últimos años se registró una disminución tanto de las muertes por siniestros viales como de algunas de las infracciones consideradas de mayor riesgo.

De acuerdo con las estadísticas municipales, las víctimas fatales en hechos de tránsito descendieron un 36 por ciento en comparación con los registros de años anteriores. Además, desde el Ejecutivo local señalaron que se evitaron decenas de muertes en relación con las proyecciones que existían antes de la implementación de algunas medidas de control.

Entre los indicadores relevados también aparece una caída en las infracciones detectadas por el sistema de videocontrol. Los cruces de semáforo en rojo disminuyeron un 72 por ciento, mientras que las faltas por exceso de velocidad bajaron alrededor de un 60 por ciento respecto de los primeros años de funcionamiento del sistema.

Otro de los datos destacados está relacionado con los controles de alcoholemia. Desde la puesta en marcha de la ordenanza de Alcohol Cero, la cantidad de testeos positivos descendió de manera sostenida y actualmente se ubica por debajo del tres por ciento del total de conductores controlados.

Las autoridades atribuyen parte de estos resultados a una combinación de controles presenciales, tecnología aplicada al tránsito y campañas de concientización. Sin embargo, remarcan que los números continúan representando un problema de salud pública y que persisten conductas de riesgo que requieren intervención permanente.

La seguridad vial sigue siendo una de las principales preocupaciones en las grandes ciudades. Según organismos especializados, factores como la velocidad excesiva, el consumo de alcohol y las distracciones al volante continúan entre las causas más frecuentes de los siniestros graves.

En ese contexto, el debate sobre cómo reducir la siniestralidad se mantiene abierto entre quienes impulsan mayores controles, quienes reclaman más infraestructura segura y quienes ponen el foco en la necesidad de transformar hábitos de conducción que todavía generan consecuencias fatales en calles y rutas.