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El Sindicato de Obreros y Empleados Petroquímicos Unidos (SOEPU) celebró esta semana sus 62 años de historia con tres cenas realizadas los días 13, 15 y 17 de mayo, en encuentros que combinaron el tono festivo con fuertes definiciones políticas y sindicales en medio de un escenario de incertidumbre para la industria petroquímica y el movimiento obrero.

Las actividades reunieron a trabajadores y familias del gremio, pero también funcionaron como una puesta en escena de la conducción sindical frente al contexto económico actual. En sus discursos, el secretario general Mauricio Brizuela y el secretario adjunto Juan Cappa trazaron un diagnóstico crítico sobre la situación productiva nacional y advirtieron sobre el impacto que atraviesan las plantas petroquímicas de la región.



Brizuela hizo eje en la historia de resistencia del gremio y vinculó el presente con otros momentos de crisis económica y conflictividad laboral. “La industria nacional está complicada y los cierres de fábricas están a la orden del día”, sostuvo al recordar el conflicto por la planta de Dow y señalar que persiste la amenaza sobre otros establecimientos. En ese marco, defendió el modelo de conducción basado en asambleas y participación de base, al que definió como una marca histórica del sindicato.

El dirigente también dejó una señal hacia el interior del movimiento obrero al reivindicar figuras históricas del gremio y remarcar que las decisiones seguirán tomándose colectivamente. “Nuestro futuro lo vamos a construir entre todos”, afirmó ante los afiliados, en un mensaje que buscó reforzar la cohesión interna frente al deterioro económico y la incertidumbre laboral.

Por su parte, Cappa apuntó directamente al impacto social de la crisis sobre los trabajadores. Reconoció las dificultades económicas que atraviesan muchas familias y sostuvo que el sindicato debe funcionar como una red de contención frente al ajuste. En un contexto de caída del consumo, tensión salarial y preocupación por el empleo industrial, el aniversario del SOEPU terminó convirtiéndose también en una plataforma de posicionamiento político y sindical frente a un escenario que el gremio observa con creciente preocupación.