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El secretario de Gobierno municipal, Sebastián Chale, salió a responder con dureza al intento opositor de frenar en el Concejo la licitación del parque acuático proyectado para la Costanera Norte y calificó la sesión especial frustrada de este jueves como “un circo” carente de respaldo jurídico y político.

En declaraciones a LT8, el funcionario relativizó la convocatoria impulsada por sectores del peronismo, Ciudad Futura, Iniciativa Popular y el Frente Amplio por la Soberanía, que no logró reunir el quórum necesario para habilitar el tratamiento de los expedientes. “Creo que fue un circo, realmente, tal como habían dicho otros concejales antes. Esa sesión no tuvo asidero, ningún sustento legal”, afirmó.

La iniciativa opositora había quedado trunca con apenas diez concejales presentes, lejos de los 15 requeridos, en una jornada marcada por la ausencia del bloque La Libertad Avanza, cuya participación era considerada clave por los impulsores de la sesión.

Para Chale, el desenlace confirmó la debilidad del planteo opositor. Sostuvo que el Concejo no tiene atribuciones para intervenir sobre una licitación de obra pública ni para suspender un acto administrativo de ese tipo. “Hubiese sido un antecedente peligrosísimo”, advirtió.

El secretario encuadró el parque acuático dentro del “plan de 100 obras” que impulsa la Municipalidad y planteó que someter cada proyecto a debate legislativo tornaría inviable la gestión de infraestructura urbana. Como ejemplo, mencionó intervenciones en marcha como las obras de 170 cuadras de pavimento en Empalme Graneros y barrio Pumitas.

Aunque reconoció que el proyecto pudo generar “malas interpretaciones” y dificultades comunicacionales, insistió en que la polémica carece de fundamento técnico y político. “No tenía sentido jurídico, tampoco en el plano político, y quedó expresado así”, sostuvo.



Lejos de interpretar la controversia como un problema, Chale la presentó como "una oportunidad" para fortalecer el proyecto a medida que avance su desarrollo ejecutivo. Recordó que otras intervenciones urbanas impulsadas por el municipio, como la recuperación del sector costero detrás de los galpones y frente al Monumento, también enfrentaron resistencias iniciales.

Frente a las críticas por una eventual privatización del espacio ribereño, el funcionario rechazó esa lectura y reivindicó el perfil público de la iniciativa. “Acá no se pierde playa, se gana playa. Somos defensores del espacio público y lo jerarquizamos”, afirmó. En esa línea, remarcó que el predio será administrado por Costanera Rosario, la empresa pública creada durante la gestión de Hermes Binner.

Además, defendió la demolición de los bares Mordisco y Paraíso, cuestionada por algunos sectores, y explicó que estaba prevista con anterioridad al debate actual. Según indicó, se trata de estructuras que bloqueaban la visual hacia el río y cuya remoción permitirá una mayor apertura del frente costero.



En su análisis político, Chale interpretó la ofensiva contra el parque acuático como “un adelanto de la campaña”, encabezado por Ciudad Futura y acompañado por otros espacios opositores. También cuestionó al concejal Juan Monteverde, a quien acusó de utilizar a “militantes” y a “gente bien intencionada” para montar un “show” en torno al conflicto.

Para el funcionario, cuando las obras comiencen a materializarse y el área sea reacondicionada, crecerá el apoyo ciudadano al proyecto. “Mucha más gente podrá disfrutar el río y durante todo el año, no solo en temporada”, concluyó.