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Brote de hantavirus: qué chances de contagio hay en Rosario
Mientras el brote de hantavirus detectado en un crucero que partió desde Ushuaia genera preocupación internacional, especialistas remarcan que Rosario continúa siendo una zona endémica para la enf...
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Mientras el brote de hantavirus detectado en un crucero que partió desde Ushuaia genera preocupación internacional, especialistas remarcan que Rosario continúa siendo una zona endémica para la enfermedad, aunque la cepa Andes (la única variante capaz de transmitirse de persona a persona) no es característica de esta región y circula principalmente en la Patagonia.
En diálogo con el programa Así de bien, el médico epidemiólogo y sanitarista Juan Herrmann, director de Planificación Epidemiológica de la Secretaría de Salud municipal, explicó que Rosario convive históricamente con casos de hantavirus, aunque aclaró que la variante más peligrosa no circula en la región.
“Rosario está dentro de una de las áreas endémicas del país, pero la cepa Andes, que es la que puede transmitirse de persona a persona, no es característica de nuestra zona. Esa variante se encuentra principalmente en la Patagonia”, detalló.
En cambio, los casos locales suelen estar vinculados a la exposición a roedores silvestres infectados. “Las personas se contagian cuando tienen contacto con fluidos o materia fecal de ratones enfermos. En estos meses tuvimos casos asociados a gente que cruza a las islas”, indicó.
En tanto, los síntomas iniciales son muy similares a otras enfermedades frecuentes en la región.
“Los síntomas suelen ser fiebre alta, dolores musculares, dolor de huesos, decaimiento y mucho malestar general. Una característica importante es que, por lo general, no presenta síntomas respiratorios”, explicó Herrmann. Según el especialista, esto hace que muchas veces pueda confundirse con dengue, leptospirosis o fiebre hemorrágica argentina.
Por eso, remarcó la importancia de la vigilancia epidemiológica y del diagnóstico temprano. “Cuando un paciente llega con un cuadro febril, se investigan antecedentes y posibles exposiciones para definir si corresponde pedir estudios complementarios”, señaló.
Sin vacuna y con foco en la prevención
Actualmente no existe vacuna ni tratamiento específico contra el hantavirus, por lo que las medidas preventivas siguen siendo centrales.
Desde Salud recomiendan especialmente tomar precauciones en actividades rurales o recreativas en zonas de islas y pastizales, utilizando barbijo y guantes en lugares donde pueda haber presencia de roedores.
Herrmann aclaró además que el reservorio principal del virus no es el ratón urbano. “La laucha asociada al hantavirus no es de ciudad”, precisó. Asimismo, destacó que el municipio mantiene tareas de control de vectores en espacios públicos, aunque insistió en que el principal riesgo aparece en ambientes naturales donde habitan estos animales.
Pese a la repercusión internacional del brote del crucero, el epidemiólogo llamó a llevar tranquilidad. “No se trata de una enfermedad de transmisión fácil entre personas, por lo tanto no es para preocupar a la población”, afirmó.
Y cerró: “Que la Organización Mundial de la Salud esté coordinando este brote remarca la importancia de la pertenencia a estos organismos, algo que en el último tiempo ha sido cuestionado (por el gobierno nacional)".
En diálogo con el programa Así de bien, el médico epidemiólogo y sanitarista Juan Herrmann, director de Planificación Epidemiológica de la Secretaría de Salud municipal, explicó que Rosario convive históricamente con casos de hantavirus, aunque aclaró que la variante más peligrosa no circula en la región.
“Rosario está dentro de una de las áreas endémicas del país, pero la cepa Andes, que es la que puede transmitirse de persona a persona, no es característica de nuestra zona. Esa variante se encuentra principalmente en la Patagonia”, detalló.
En cambio, los casos locales suelen estar vinculados a la exposición a roedores silvestres infectados. “Las personas se contagian cuando tienen contacto con fluidos o materia fecal de ratones enfermos. En estos meses tuvimos casos asociados a gente que cruza a las islas”, indicó.
En tanto, los síntomas iniciales son muy similares a otras enfermedades frecuentes en la región.
“Los síntomas suelen ser fiebre alta, dolores musculares, dolor de huesos, decaimiento y mucho malestar general. Una característica importante es que, por lo general, no presenta síntomas respiratorios”, explicó Herrmann. Según el especialista, esto hace que muchas veces pueda confundirse con dengue, leptospirosis o fiebre hemorrágica argentina.
Por eso, remarcó la importancia de la vigilancia epidemiológica y del diagnóstico temprano. “Cuando un paciente llega con un cuadro febril, se investigan antecedentes y posibles exposiciones para definir si corresponde pedir estudios complementarios”, señaló.
Sin vacuna y con foco en la prevención
Actualmente no existe vacuna ni tratamiento específico contra el hantavirus, por lo que las medidas preventivas siguen siendo centrales.
Desde Salud recomiendan especialmente tomar precauciones en actividades rurales o recreativas en zonas de islas y pastizales, utilizando barbijo y guantes en lugares donde pueda haber presencia de roedores.
Herrmann aclaró además que el reservorio principal del virus no es el ratón urbano. “La laucha asociada al hantavirus no es de ciudad”, precisó. Asimismo, destacó que el municipio mantiene tareas de control de vectores en espacios públicos, aunque insistió en que el principal riesgo aparece en ambientes naturales donde habitan estos animales.
Pese a la repercusión internacional del brote del crucero, el epidemiólogo llamó a llevar tranquilidad. “No se trata de una enfermedad de transmisión fácil entre personas, por lo tanto no es para preocupar a la población”, afirmó.
Y cerró: “Que la Organización Mundial de la Salud esté coordinando este brote remarca la importancia de la pertenencia a estos organismos, algo que en el último tiempo ha sido cuestionado (por el gobierno nacional)".
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