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Fuertes lluvias azotaron el norte de la provincia de Santa Fe, donde en algunas localidades se registraron acumulados superiores a los 200 milímetros –con picos de hasta 250 mm–, lo que provocó anegamientos, evacuaciones y un amplio despliegue de asistencia por parte del gobierno provincial.

Las precipitaciones más intensas se dieron en localidades como Avellaneda (220 mm), La Gallareta (245 mm) y Nicanor Molinas (250 mm), además de otros puntos de los departamentos General Obligado y Vera, donde también se superaron los 200 milímetros. Entre las ciudades más afectadas figuran Reconquista y Avellaneda, junto a varias comunas de la región.

Ante este escenario, el Gobierno de Santa Fe activó protocolos de emergencia a través de la Secretaría de Protección Civil, luego de que el Servicio Meteorológico Nacional emitiera el alerta. Desde ese momento, se coordinó con autoridades locales y se desplegaron equipos en territorio para atender la situación.

El secretario de Protección Civil, Marcos Escajadillo, destacó que la anticipación permitió organizar la respuesta: “Desde antes de las lluvias ya estábamos en contacto con las autoridades locales, siguiendo la evolución del fenómeno y preparando la intervención en territorio”, señaló.

Durante la madrugada y las primeras horas del día se mantuvo un monitoreo constante, mientras se reforzaron los operativos en los departamentos más comprometidos. Las tareas habían comenzado incluso el día anterior en el departamento Nueve de Julio, con asistencia al sistema de bombeo en Villa Minetti.

El saldo de las lluvias incluye evacuaciones y viviendas anegadas. En la localidad de Garabato, por ejemplo, se registraron 19 personas evacuadas y seis autoevacuadas. En total, se estima que unas 20 familias debieron abandonar sus hogares en distintos puntos del norte provincial, muchas de ellas alojadas en centros comunitarios o en casas de familiares.

El operativo provincial contempla la distribución de bolsas de arena y materiales de contención, además de asistencia coordinada con áreas de Desarrollo Humano, Salud y Recursos Hídricos.

En paralelo, el Ministerio de Educación dispuso la suspensión de clases en el turno mañana en los departamentos Vera, Nueve de Julio, General Obligado y San Javier, con el objetivo de resguardar la seguridad de estudiantes y docentes. La continuidad de la medida fue evaluada según la evolución del clima.

Por su parte, el Ministerio de Salud intervino en distintos puntos afectados, brindando asistencia a las familias y monitoreando la situación de los evacuados. También se reportaron dificultades de acceso en zonas rurales y el cierre preventivo de algunos centros de salud.

Si bien las lluvias continuaban, desde Protección Civil indicaron que la intensidad comenzó a disminuir, lo que favorece el escurrimiento del agua y permite avanzar en la normalización de las áreas más comprometidas.

Las autoridades remarcaron además que en los últimos meses se realizaron trabajos preventivos, como la limpieza de canales y mejoras en los sistemas de drenaje, ante la previsión de eventos climáticos de este tipo.

Mientras tanto, los equipos provinciales permanecen desplegados en el centro-norte santafesino, con monitoreo permanente y coordinación con cada localidad para dar respuesta a la emergencia.