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El conflicto entre ahorristas y el grupo inmobiliario Pilay SA sumó un nuevo capítulo en Rosario: tras las denuncias por incumplimientos en planes de vivienda, los damnificados rechazaron la aprobación de un nuevo emprendimiento urbanístico en Nuevo Alberdi y apuntaron contra el Concejo Municipal de Rosario por no atender sus reclamos.

La polémica se da apenas semanas después de que los propios ahorristas hicieran público el conflicto, denunciando que muchos están a punto de completar planes de hasta 20 años sin haber recibido los departamentos prometidos. Además, cuestionaron las alternativas ofrecidas por las empresas, que no respetarían las condiciones originales de los contratos.

En ese contexto, los autoconvocados difundieron un nuevo comunicado en el que critican la aprobación por unanimidad del “Plan de Detalles de Supermanzana N° 3”, una iniciativa que abarca unas 20 hectáreas en el noroeste de la ciudad. Según señalaron, el proyecto avanza sin que se haya esclarecido el destino habitacional ni la situación de miles de familias afectadas.

“El Concejo se equivoca”, sostuvieron, al advertir que la decisión habilita nuevos negocios inmobiliarios mientras persisten incumplimientos graves. Entre ellos, remarcan la no entrega de viviendas comprometidas hace dos décadas, muchas de ellas ubicadas originalmente en el área central de Rosario.

El reclamo ya había sido planteado ante concejales en reuniones previas, donde los damnificados pidieron que se condicionara cualquier aprobación a la presentación de información “pública y verificable” sobre el estado de los contratos. Sin embargo, aseguran que sus planteos no fueron tenidos en cuenta.

La situación también incluye cuestionamientos por aumentos de cuotas por fuera de los índices previstos y por el cambio de destino de los proyectos, con desarrollos orientados a segmentos de mayor poder adquisitivo que –afirman– dejaron afuera a los suscriptores originales.

El conflicto, que ya cuenta con presentaciones judiciales y movilizaciones en la ciudad, no se limita a Rosario. Según los propios ahorristas, los reclamos se replican en distintas provincias y exponen un problema de alcance regional.

En ese marco, los damnificados volvieron a expresar su malestar y exigieron respuestas concretas: “¿Dónde está nuestra plata? ¿Qué pasó con nuestros ahorros?”, plantearon, al tiempo que reclamaron el cumplimiento de los contratos firmados hace más de 20 años.