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La primera ministra de Italia, Giorgia Meloni, sufrió su primer gran traspié electoral luego de que el “No” se impusiera en el referéndum constitucional sobre la reforma judicial. Con una participación cercana al 59%, el rechazo alcanzó el 53,72% frente al 46,28% del “Sí”, en una votación que reflejó un fuerte involucramiento ciudadano.

El resultado adverso se replicó en la mayoría de las regiones italianas, especialmente en el sur, mientras que el oficialismo solo logró imponerse en Lombardía, Friuli Venecia Julia y el Véneto. La iniciativa buscaba modificar aspectos centrales del sistema judicial, como la separación de las carreras de jueces y fiscales y la reconfiguración del órgano de autogobierno de la magistratura.

En contraste, el voto en el exterior mostró una tendencia opuesta. En Sudamérica y particularmente en Argentina, el “Sí” se impuso con más del 72% de los sufragios. En Rosario, donde participaron cerca de 58 mil electores, los datos preliminares también marcaron una ventaja clara para la opción respaldada por sectores alineados con el oficialismo italiano.

Tras conocerse los resultados, Meloni descartó cualquier impacto sobre la estabilidad de su gobierno y aseguró que continuará con su agenda. “Seguiremos adelante con responsabilidad y determinación”, afirmó, aunque reconoció su pesar por lo que consideró una oportunidad perdida para modernizar el país.

Desde la oposición, en tanto, celebraron el resultado como una señal de desgaste del oficialismo y una oportunidad para reorganizarse políticamente. Dirigentes como Giuseppe Conte destacaron la “clara y sonora” victoria del rechazo, mientras que otros referentes comenzaron a proyectar una alternativa de cara al futuro político italiano.