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La Fundación La Alameda expresó un fuerte rechazo al voto del Estado argentino en la Asamblea General de las Naciones Unidas, donde se rechazó una resolución que declaraba la trata de africanos esclavizados como el crimen más grave contra la humanidad. Desde la organización señalaron que la decisión representa un “grave retroceso ético, histórico y político”.

En un comunicado difundido este martes, la entidad sostuvo que la postura oficial contradice la tradición argentina en materia de derechos humanos y lucha contra la trata de personas. “La dignidad humana no se negocia”, afirmaron, al tiempo que advirtieron que minimizar la esclavitud implica desconocer el principio fundamental de que ninguna persona puede ser tratada como mercancía.

La organización también recordó que Argentina fue pionera en la lucha contra la trata con la sanción de la Ley Palacios en 1913 y destacó el rol de figuras como Raquel Liberman en el desmantelamiento de redes de explotación. En ese sentido, alertaron que el voto ubica al país en una posición de aislamiento internacional, al alinearse con un grupo reducido de naciones y en contra de un amplio consenso global.

Asimismo, vincularon la decisión con el contexto actual de políticas públicas, al señalar un “desmantelamiento” de programas de asistencia a víctimas y advertir sobre reformas que podrían profundizar la precarización laboral. Según indicaron, este escenario podría favorecer nuevas formas de explotación.

Por último, la Fundación La Alameda reclamó la intervención del Congreso y exigió la interpelación del canciller para que explique los fundamentos del voto. También solicitó una declaración formal de repudio y la reconstrucción de políticas públicas destinadas a la prevención y asistencia de víctimas de trata.